viernes, enero 09, 2009

EL PROGRAMA MINIMALISTA de Chomsky: algunas ideas




«Es una idea tradicional, defendida ya por Aristóteles, que la gramática de una lengua humana relaciona sentidos con sonidos; más precisamente, parea sentidos con los sonidos que les sirven de soporte, es decir, que los “exterioriza”, dándoles así expresión. A estas alturas no parece descabellado sospechar que lo que hace necesaria esa relación es, en realidad, una limitación característica de la naturaleza humana: nuestra carencia de dotes telepáticas (fuera del reino de la parapsicología). Si los seres humanos fuéramos capaces de comunicación telepática adecuada a nuestras necesidades, sería posible, en principio, prescindir de los sonidos, en cuyo caso nuestra “gramática” mental (que vendría a ser la “gramática” mental de cada uno de los seres plenamente humanos de todos los tiempos) quedaría reducida a la posibilidad de estructurar sentidos. [...]

La clave del sentido nos puede llevar a la estructura sintáctica subyacente que realmente le sirve de soporte, que es precisamente la estructura que sirve de soporte también a la frase percibible y percibida (oída, leída o vista), tambaleante puente que no tendrían que cruzar seres con dotes telepáticas al tratar de dar expresión a sus pensamientos y sentimientos o simplemente de comunicarse con el vecino de enfrente o con el amigo remoto.

Otro hecho capital que no podemos perder de vista es que no son los vocablos peculiares de una lengua, esencialmente arbitrarios por naturaleza y a menudo accidentales por su historia, los que campean por sus fueros. Lo que verdaderamente importa para nuestro propósito son las elusivas propiedades abstractas que algunos elementos del vocabulario, entre ellos los más diminutos y repetidos, y más insignificantes en apariencia (e.g. no y ni; su y sí; re-, -in, b(i)l-, -s y –mient- en reinigualables, reinigualamiento; -ba, -se- y –n en ataba, atasen,...). Importa sobre todo lo que tienen lo que esas propiedades tienen en común con las de los elementos del vocabulario correspondiente de otras lenguas (o no en común, cuando de las propiedades universalmente invariantes pasamos a las propiedades paramétricas), y en particular las computaciones mentales a las que combinaciones de esas propiedades dan lugar (en reinigualeble, sin ir más lejos). Son esas computaciones las que realmente cuentan, y las que seguirían contando (no perdamos esto de vista) para seres como nosotros pero no carentes de dotes para la comunicación telepática. [...]

Significativamente, Chomsky (1995: § 4.1) deja abierta la posibilidad de que los requisitos del habla sean ajenos al sistema computacional del lenguaje, concebible punto de partida de los prolegómenos de una lingüística del futuro. Recuérdese que en la computación que lleva de la selección inicial de unidades “léxicas” (mentales) a la forma lógica no figuran rasgos fonológicos (§ 4.2.1, esp. n. 10). Desde esta perspectiva, la fonología y la morfología, aparte de ser en buena parte arbitrarias en el sentido de Saussure, y de reflejar numerosos accidentes históricos más o menos oscurecedores, no pueden menos de tener un grado considerable de imperfección, en contraste con el aspecto mental computacional del lenguaje.

Esta manera de ver las cosas no goza de aceptación general, por supuesto. Entre los que la rechazan con más rotundidad se cuenta uno de los estudiosos más distinguidos y admirablemente prolíficos de la psicología lingüística, que llega a decir que “si pudiésemos comunicar por telepatía, no necesitaríamos lenguaje” (Jackendoff, Ray: The Architecture of the Language Faculty. Cambridge, MA.: MIT Press, 1997, § 1.3), aserto que parece difícil de conciliar con aspectos fundamentales de la “arquitectura de la facultad del lenguaje” que propone. No parece ocioso añadir que lo que está en juego no es sólo la concepción de la naturaleza del lenguaje, sino la concepción de las posibles vías de emergencia del homo loquens en el curso de la evolución humana, en particular la contribución de la selección natural en sentido darwiniano (que obviamente no basta para explicar la capacidad humana para la física cuántica, pongamos por caso).»
[Otero, Carlos-Peregrín: “Facetas de SE”. En: Sánchez López, Cristina (ed.): Las construcciones con SE. Madrid: Visor Libros, 2002, p. 165-167 y n. 1]


«En el marco generativista, dentro del marco de la teoría de Principios y Parámetros y sus desarrollos, como el Programa Minimalista, las categorías funcionales se incorporan al análisis sintáctico por medio de proyecciones que se sitúan generalmente fuera del Sintagma Verbal. Dentro de los estudios minimalistas, cuando dos elementos se unen para formar una unidad, se producen operaciones de cotejo de rasgos entre ellos con el fin de determinan si los rasgos de ambos son compatibles. Esta operación asegura una estructura derivacional: el cotejo de rasgos permite dar paso a la siguiente operación de unión (Chomsky, 1995). Pero el cotejo sólo es relevante en el caso de los rasgos de las proyecciones funcionales, que deben ser cotejadas por las categorías léxicas. De este modo, las proyecciones funcionales se convierten en el aglutinante de los elementos léxicos de una oración. Es decir, este cotejo de rasgos entre categorías funcionales y léxicas explica que el significado global de una oración se deriva de la unión de ambos tipos de elementos.»
[Sanz, Montserrat / Laka, Itziar: “Oraciones transitivas con se: El modo de acción en la sintaxis”. En: Sánchez López, Cristina (ed.): Las construcciones con SE. Madrid: Visor Libros, 2002, p. 328-329]

«Predicados y argumentos

Muchas de las propiedades combinatorias que se dan entre las piezas que conforman una oración están determinadas por el contenido semántico de aquellas. De este contenido semántico depende, por ejemplo, el número de SSNN que coaparecen con un núcleo verbal dentro de su proyección sintagmática. Así, en el caso de un verbo transitivo como pintar, sabemos que se construye con dos SSNN: el que pinta y lo pintado. Por el contrario, un verbo intransitivo del tipo de reír, sólo se construye con un SN: el que representa al que ríe. Este tipo de información parece estar contenida en el nivel léxico, previo a la estructura sintáctica.
En los últimos años se han producido importantes avances en el estudio de la información contenida en el léxico. Sabemos que en este nivel no sólo se encuentran almacenadas las categorías léxicas y funcionales, sino que, además, éstas aparecen caracterizadas por medio de un entorno sintáctico. […] En cuanto a las piezas léxicas, el léxico contiene información acerca de su categoría gramatical y de la llamada “relación predicado-argumento”.

Un predicado es todo aquel elemento léxico que denota una acción, proceso o estado y que selecciona un conjunto o de argumentos en función de su propio significado léxico. Por su parte un argumento se puede definir como el participante de una acción, proceso o estado imprescindible para que este se pueda llevar a cabo. El ejemplo típico de predicado es el verbo, mientras que los argumentos suelen ser siempre SSNN. Volviendo al verbo pintar, este actúa como un predicado que debe construirse con dos SSNN, los que representan al que pinta y al pintado, que van a ser sus argumentos. Una manera de formalizar esta idea es mediante paréntesis angulares del modo siguiente: Pintar <1,>. El conjunto de argumentos seleccionados por un predicado constituye su estructura argumental o estructura de predicado-argumento.
También pueden ser predicados los adjetivos, las preposiciones y ciertos nombres y adverbios (Demonte 1989). [...]

Los predicados asignan un valor semántico a los argumentos que seleccionan. Este valor es el llamado “papel temático”. Así, tomando de nuevo el verbo pintar, el argumento que realiza la acción consciente y deliberadamente recibirá el papel temático de agente, mientras que el objeto que la padece y se ve afectado por dicha acción de manera diversa se etiquetará con el papel temático de paciente.
Diversos autores han establecido una jerarquía dentro de la lista de papeles temáticos. La estructura argumental está dispuesta por un conjunto de argumentos dispuestos según un orden de prominencia (Williams 1982). El argumento externo agente, identificado en ocasiones notacionalmente con el subrayado, es el más prominente y se proyectará en la posición de sujeto:por eso se le denomina “argumento externo”; mientras que el argumento tema o paciente, el menos prominente, recibe el nombre de “argumento interno”. [...]

La idea que subyace a la teoría de los papeles temáticos es que todos los argumentos, por el hecho mismo de depender de un predicado, reciben su interpretación semántica de este. [...] La conclusión es que no puede haber ni más ni menos argumentos de los exigidos por el predicado. Esta generalización, que recibe el nombre de “Criterio temático” (Chomsky 1981), predice correctamente que una oración como *Juan bebió el vino el agua es agramatical, puesto que beber no selecciona dos objetos del mismo modo. *Juan entregó también es agramatical, puesto que no se han proyectado los argumentos necesarios para entender el significado del verbo entregar.

Se podría pensar que la noción de papel temático está incluida en la de función; de hecho, tradicionalmente, las funciones sintácticas han recibido una definición basada en nociones semánticas: el sujeto es el que realiza la acción, mientras que el objeto es lo realizado. Sin embargo, esto no siempre es así. [...] Así en El director rodó la película y en La película fue rodada por el director, la película sigue siendo el paciente, pues, semánticamente, establece la misma relación con el verbo, a pesar de que la función sintáctica que desempeña en cada oración es distinta. [...]
Por último, si bien pueden coincidir, es preciso mantener separadas las nociones de función sintáctica y de papel temático.»
[Rodríguez Ramalle, Teresa María: Manual de sintaxis del español. Madrid: Editorial Castalia, 2005, § 1.2.1.1]

«Sintaxis, léxico y semántica

Las restricciones semánticas que intervienen en la construcción de cualquier secuencia se encuentran codificadas en un especie de diccionario interiorizado, conocido con el nombre de “léxico” o “lexicón”, que contiene junto con el inventario de las piezas léxicas la información semántica relevante para construir una oración, por ejemplo, la relativa a las exigencias semánticas que impone un verbo a los sintagmas que coaparecen con él.

Las categorías funcionales también se encuentra almacenadas en el léxico interno de los hablantes. En este caso, no se organizan según exigencias semánticas, sino mediante los rasgos formales que poseen. [...]

El adverbio afortunadamente que encabeza la oración
Afortunadamente, todos decidieron comprarle un regalo a María
no está exigido semánticamente por ninguno de los verbos. Además, presente rasgos especiales que determinan que vaya entre pausas y que pueda, cumpliendo este requisito, situarse en diferentes posiciones de la oración:
Todos decidieron, afortunadamente, comprarle un regalo a María;
Todo decidieron comprarle un regalo a María, afortunadamente.
Para explicar este comportamiento tenemos que tener en cuenta aspectos fonológicos relacionados con la presencia de unas pausas y de una entonación que advierten de la existencia de una estructura especial: los incisos. El nivel fonológico o “Forma Fonética” es el que se encarga de asignar rasgos fonológicos a una secuencia como esta; tales rasgos luego se convertirán, al ser enviados al cerebro, en instrucciones par la actuación de los órganos articulatorios.

Por último, toda oración debe ser interpretada. Con este fin, existe un componente especializado, el semántico-interpretativo, también llamado “Forma Lógica”, encargado de dar cuenta del significado composicional de las oraciones, esto es, del significado de las unidades en sus combinaciones sintácticas. Este nivel también tiene en cuenta la presencia de ciertas palabras, como, por ejemplo, en la oración compuesta, los determinantes todos y un, categorías que contribuyen a establecer los diferentes significados que puede tener una oración.

La interacción de los componentes que hemos visto: el léxico, la estructura sintáctica, el componente fonológico, el morfológico y el semántico conforman nuestro conocimiento o competencia lingüística. [...] La teoría gramatical ha evolucionado desde los primeros momentos de la Gramática Generativa con el objetivo de alcanzar la mayor adecuación explicativa posible. El enfoque minimalista actual propone un modelo de la competencia lingüística en el que los diferentes niveles de análisis gramatical se organizan del siguiente modo (Chomsky 1995):

Lexicón

Sistema computacional
Forma Morfológica

Forma fonética
(Sistema Articulatorio-perceptual)
Forma Lógica
(Sistema Conceptual-intencional)

Partimos del léxicón o diccionario interior que contiene todas las categorías léxicas y funcionales, así como los afijos derivativos, tanto unas como otros con sus rasgos de selección. Del lexicón se extraen las piezas con las que se construyen los sintagmas y las oraciones en el sistema computacional, identificado con el nivel sintáctico de creación de estructuras. Aquí se construyen las secuencias mediante la fusión o unión de dos piezas simples. Esta fusión está constreñida desde el comienzo por las exigencias léxicas, así como por los requisitos de las categorías funcionales. [...]

Del sistema computacional parten dos ramas, una se dirige hacia el nivel fonológico y la otra hacia el interpretativo. El componente o “Forma Morfológica” se sitúa en el camino entre la sintaxis y el nivel de la Forma Fonética. Aquí tienen lugar procesos de reajuste de rasgos formales que obedecen a razones exclusivamente morfológicas y que permiten dar cuenta del orden final que adoptan, por ejemplo, las secuencias de clíticos del español: se me cayó, se lo entregó. Estos reajustes deben ser previos a la materialización de la secuencia en la Forma Fonética, puesto que tienen su reflejo en la estructura material de la oración. Por último, el componente de la Forma Lógica, haciendo uso de un vocabulario formal específico, recoge la interpretación de una oración, teniendo en cuenta no sólo la información sintáctica contenida en la estructura, sino también los procesos que se pueden producir en el propio nivel interpretativo.»
[Rodríguez Ramalle, Teresa María: Manual de sintaxis del español. Madrid: Editorial Castalia, 2005, § 1.2]

«En el modelo generativista, la representación semántica léxica de un predicado se compone, además de su estructura temática, de sus propiedades aspectuales o eventivas, es decir, de la información relativa al tipo de evento (situación o suceso descrito por el V en que los argumentos del V participan) que un predicado denota: actividad, logro y estado, según la clasificación de Vendler (1967). Con esta representación se quiere significar que las posiciones sintácticas que ocuparán los argumentos no son una cuestión de idiosincrasia léxica, sino que son predecibles a partir de unas representaciones semánticas léxicas jerarquizadas temática y aspectualmente que interactúan entre sí.»
[Cifuentes Honrubia, José Luis: Sintaxis y semántica del movimiento. Aspectos de Gramática Cognitiva. Alicante: Instituto de Cultura “Juan Gil-Albert”, 1999, p. 48 n. 24]

Ver: http://es.wikipedia.org/wiki/Programa_minimalista
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GEORGE LAKOFF


George Lakoff (1941), Catedrático, polémico analista de la realidad, es profesor de lingüística y ciencias cognitivas en la Universidad de Berkeley (California, EE.UU) y fundador del Rockridge Institute, un centro de estudios sobre los valores progresistas en EE.UU. Formado en la Universidad de Indiana, ha sido profesor en Harvard, Michigan y Stanford. Experto en análisis semántico y lenguaje político, sus preocupaciones actuales se centran en la articulación del discurso progresista y las maneras de combatir, formalmente, la deriva conservadora. Entre sus obras destacan - con Johnson- Metáforas de la vida cotidiana (2001) y No pienses en un elefante (2007).
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PUNTOS DE REFLEXION de George Lakoff


Este es el último libro de George Lakoff, he aqui una breve reseña de http://fcom.us.es/blogs/vazquezmedel/2008/12/07/los-marcos-frames-de-george-lakoff-puntos-de-reflexion-manual-del-progresista/ W. Paz.



“Los valores estadounidenses -afirma Lakoff- son inherentemente progresistas pero los progresistas han perdido el rumbo. Como estadounidenses tradicionales, es decir, como estadounidenses progresistas, estamos empezando a perder nuestra identidad y los valores que han hecho de los Estados Unidos un país grande y libre, un país donde la tolerancia nos ha llevado a la unidad, donde la diversidad nos ha hecho fuertes, donde actuar por el bien común ha hecho realidad nuestros sueños y donde el respeto por la dignidad humana ha multiplicado las oportunidades, liberado la creatividad y generado riqueza. Los progresistas hemos dado por sentados estos valores pero hemos olvidado cómo articular la visión progresista. Los términos del debate político se nos han escapado y hemos cedido incluso el lenguaje de los ideales progresistas —como la palabra “libertad”— para que la extrema derecha lo redefina. La derecha radical conoce bien sus valores y conoce bien su programa político. Ha impuesto sus ideas y su lenguaje. Ha dominado el debate, lo que le ha permitido hacerse con el poder”.
Me temo que lo que afirma Lakoff es tan cierto, que en muchos casos, incluso cuando formaciones políticas aparentemente progresistas consiguen el poder, es la derecha (o ciertas ideas de la derecha) la que se hace con el poder, o la que limita una verdadera y radical actuación progresista. Sepamos que casi siempre se permite que accedan al poder aquellos que, previamente, deben renunciar a todo aquello que deseaban conseguir a través del ejercicio del poder.
Y es que creo que lo primero que deberíamos denunciar en la actualidad es la falsedad de los rótulos y etiquetas (¡precisamente porque se siguen aplicando y surten sus efectos!). No es mucho lo que el DRAE nos dice del adjetivo “Progresista”: “Dicho de una persona, de una colectividad, etc.: Con ideas avanzadas, y con la actitud que esto entraña”. Lo curioso es que Lakoff -con toda razón-defiende que no sólo se es progresista por las “ideas”, y ni siquiera por las “actitudes” que esto entraña. El progresista lo es por sus principios, por sus valores, por sus convicciones frente a la vida, que se inscriben en sus marcos profundos y luego se manifiestan en otros marcos intermedios o más de superficie: es progresista estar contra la pena de muerte, luchar por el derecho de todos -especialmente los más débiles- a la salud, a la educación, al trabajo, a la vivienda, a una vida digna… lo es trabajar por la igualdad de derechos entre mujeres y hombres, por un mundo más libre, más justo e igualitario, más fraternal y solidario, en el que no sea la violencia la que prevalezca y en el que seamos respetuosos con el medio ambiente… Lo es estar en contra de la xenofobia, de la homofobia, del racismo, de la misoginia… Lo es trabajar por una sociedad laica en la que cada cual tenga absoluta libertad para articular sus creencias íntimas. Algo no muy distinto a lo que éticamente plantea Norberto Bobbio sobre la oposición “izquierda/ derecha”.
Tal vez, los peores enemigos de los auténticos progresistas sean los muchos corruptos (o corruptas, seamos también en esto igualitarios) y sinvergüenzas que se amparan en partidos, proyectos o colectivos verdaderamente preocupados por los principios arriba esbozados, pero que sólo pretenden tener más poder, más dinero, más influencias, a veces a costa y en contra de aquellos a los que dicen defender. Es el colmo del cinismo, pero moneda corriente en nuestros días.
Así que, muy bien en nuestra atención a los marcos (frames) que estructuran todo aquello en lo que pensamos, creemos, deseamos o tememos… Muy cierto que ya es hora de que quienes estén en favor del máximo beneficio del mayor número de seres humanos puedan articular sus mensajes con consistencia, con contundencia, y puedan alcanzar el poder. Pero poder para transformar este mundo, para afirmar que otro mundo es posible e inaplazablemente necesario, y para construirlo críticamente en solidaridad. Denunciando a quienes, amparándose en estos valores, a todos nos estafan y son la vergüenza misma de los verdaderos ideales de progreso.


NO PIENSES EN UN ELEFANTE de George Lakoff


Como siempre inquietante y sugerente el libro NO PIENSES EN UN ELEFANTE, LENGUAJE Y DEBATE POLITICO de George Lakoff, después de habernos sorprendido con METAFORAS DE LA VIDA COTIDIANA, ahora nos impele con este nuevo estudio que se complementa con otro singular PUNTOS DE REFLEXION: MANUAL DEL PROGRESISTA. He aqui un breve resumen de http://resumante.wordpress.com/ (Walter Paz).

PRÓLOGO

Los marcos de referencia son estructuras mentales que conforman nuestra forma de ver el mundo, nuestras metas y planes. Forman parte del inconsciente cognitivo. No podemos acceder a ellos conscientemente, pero sí por sus consecuencias y a través del lenguaje. Nuevos marcos, que suponen cambiar lo que se entiende por sentido común, y que provocan cambio social, requieren un nuevo lenguaje.

PRIMERA PARTE - TEORÍA Y APLICACIÓN

(La primera parte del libro reúne textos anteriores, por lo que se indica la fecha de cada uno)


Capítulo I (enero 2004) - Enmarcar para recuperar el discurso público

No hay que pensar en un elefante: nunca hay que discutir con el adversario utilizando su lenguaje, porque implica su marco, no el tuyo.
Al estudiar los marcos conservadores, llegué a la conclusión de que los norteamericanos utilizamos continuamente la familia como metáfora de la nación. ¿Cuáles son los ‘valores familiares’ que se usan continuamente? Hay dos modelos:

MODELO DE LA FAMILIA DEL PADRE ESTRICTO

El mundo es peligroso. Siempre habrá ganadores y perdedores. Los niños nacen malos, porque el bien cuesta y ellos quieren hacer lo que les place. Hace falta un padre estricto que proteja y sostenga a la familia y que enseñe a los niños la diferencia entre el bien y el mal. Mediante el castigo (incluso físico) se enseña al niño a obedecer. Gracias a esto se consigue disciplina y autosuficiencia. La búsqueda del propio interés garantiza la prosperidad y por tanto la moralidad (Adam Smith: si todos siguen su propio interés, la ‘mano invisible’ beneficia a todos). Los que ayudan ‘porque sí’, los redentores, interfieren y hacen que el sistema no funcione correctamente. Por tanto, los programas sociales son inmorales. Y hay que premiar a los buenos, recortándoles los impuestos, con lo que no queda dinero para los malos. Sí valen las subvenciones, porque premian a los buenos, a los que ganan. Lo mismo en política exterior. Si eres bueno, no puedes renunciar a tu autoridad moral. Negociar, preguntar a otros, es inmoral. En política exterior se usa la teoría del actor racional (el que actúa según su propio interés): tu interés será que el país esté económicamente sano como su PIB, sus empresas, no que lo estén todos los individuos. Los países atrasados son niños. Se les dictan normas, se les castiga si no las cumplen (FMI).

MODELO DE LA FAMILIA DEL PADRE PROTECTOR

Padre y madre son igualmente responsables. Los chicos son buenos, pero pueden mejorar. Crianza: empatía y responsabilidad. Empatía implica protección (de crimen y drogas, de tabaco y accidentes de tráfico, de contaminación y aditivos tóxicos). Tienes la responsabilidad de enseñar a ser feliz. Otros valores asociados: libertad, oportunidades y prosperidad, honestidad, comunicación bidireccional, comunidad (servicio, cooperación).

Hay seis tipos de progresistas: socioeconómicos (dinero, clase social), identitarios (liberación de los grupos oprimidos), ecologistas (sostenibilidad), libertades civiles, espiritualistas (comunitaristas), antiautoritarios. Rara vez se unifican, lo que sí vienen haciendo los conservadores desde 1964 (Barry Goldwater). Ellos apoyan a sus intelectuales, invierten en los medios.

Mitos de los liberales y progresistas (buenos, pero perjudiciales): la verdad nos hará libres, o sea, basta con contar la verdad para que la gente se dé cuenta. Pero no funciona así. Si la verdad que contamos no encaja en un determinado marco, rebota. Otro mito: las personas normales son racionales, así que razonan –y votan- en atención a sus propios intereses; pero no: un 35% piensa que está o que tiene perspectivas de estar en el 1% superior de la pirámide, ¿y el otro 65%?, no votan por sus intereses, sino por su identidad, sus valores. Un tercer mito erróneo: el marketing, se hacen las propuestas de acuerdo con encuestas de mercado, se segmenta éste para presentar ofertas diferenciales; pero no funciona y sólo sirve para ‘centrar’ las propuestas, girar a la derecha; el 35-40% tiene el modelo de padre estricto, cerca del 35% el modelo del padre protector, es al resto al que hay que ‘activarle’ el marco que nos interesa (usan los dos en distintas facetas de su vida). Se usa a veces el lenguaje orwelliano hablando de una cosa para hacer la contraria; hay que fijarse en cuando los conservadores usan ese lenguaje, porque nos indica dónde son vulnerables. Ellos aprenden y enseñan a los suyos cómo utilizar ese lenguaje.

Los demócratas a menudo padecen hipocognición, carencia de ideas o de un marco prefijado, simple, evocable con un par de palabras. Un ejemplo para superar la hipocognición: al hablar de los impuestos, se pueden presentar de forma coherente con nuestro marco: son una inversión, son nuestro pago de la cuota por ser norteamericanos, quien no lo paga es un traidor. Sólo mediante tiempo y repetición estas ideas se asientan en nuestras sinapsis.

Los demócratas siempre están a la defensiva. La derecha tiene think tanks con fuerte financiación; las instituciones progresistas tienen menos donaciones, y tienden a ser más específicas, para esto o aquello, menos disponibles en su uso. La derecha gasta lo suyo en defender todo un sistema moral, por eso crea infraestructuras (escuelas, becas) ideológicas. La izquierda gasta su dinero en apoyar a individuos con problemas, no planifica, no invierte a largo plazo (y a quién hay que ayudar, es un colectivo que crece, conforme la derecha va acabando con los impuestos y las ayudas sociales).

También hay que fijarse en las ‘iniciativas estratégicas’, aquellas que cambando algunas cosas bien escogidas obtienen efectos automáticos en muchas otras áreas, por ejemplo los impuestos o la reforma del derecho de daños (menos financiación para los demócratas, menos protección medioambiental, laboral o de los consumidores). Hay algún ejemplo, poco, de iniciativa estratégica en la izquierda, como la Iniciativa Nuevo Apolo (pasar los subsidios de las industrias del carbón y gas a las energías alternativas).

Igualmente, las ‘iniciativas de pendiente resbaladiza’, aquellas que si consiguen provocar algo, desatan otros efectos de forma imparable (por ejemplo, la evaluación de las escuelas => recorte de subvenciones a las malas => fomento de las privadas => abandono de las públicas).

Once ideas a poner en práctica: 1. Reconoce lo que los conservadores han hecho bien y nosotros mal. 2. No pienses en un elefante, no te sometas a su marco. 3. Decir simplemente la verdad no funciona: enmárcala. 4. Habla siempre desde la propia perspectiva moral. 5. Entiende bien lo que dicen ellos, de dónde viene, prevelo. 6. Piensa estratégicamente. 7. Crea iniciativas de pendiente resbaladiza. 8. Recuerda que los votantes eligen no por sus intereses, sino por sus valores. 9. Únete y coopera con otros progresistas, aunque sean de intereses diferentes. 10. Se proactivo, no reactivo. 11. Intenta activar tu marco en los indecisos, no gires a la derecha buscándoles.

Capítulo II (octubre 2003) – ¡Entra en escena el Terminator!

Este capítulo aplica el método de análisis de los modelos de padre protector y padre estricto a la elección de Schwarzenegger como Gobernador de California. Insiste en que aunque hay electores que votan por identificación con sus intereses, muchos otros lo hacen por identificación con los valores y con los estereotipos culturales asociados.

Ambos modelos están en todos los electores. En algunos de ellos, uno está activado y el otro en pasivo, aunque presente. En otros muchos electores, ambos modelos están activos y se usan uno u otro según el ámbito. Por ejemplo, las mujeres tienden al modelo de padre protector, pero una situación de miedo tiende a activar el modelo de padre estricto. Por eso los conservadores usan tanto el 11-S, las “alertas naranja”, etc.

La campaña demócrata de Davis se basó en el marketing, en buscar temas importantes, ver qué quería la gente y proponerlo, aunque fuera desplazarse a la derecha. Fracasó en transmitir un modelo moral integrado. Y perdieron.

Aparte de esto, se mencionan, también como marcos (¿?) diversas líneas interpretativas de la victoria de Schwarzenegger sobre Davis, y se muestra lo que se deriva de esos marcos y lo que cada uno de ellos oculta.

Capítulo III (febrero 2004) – ¿Qué hay en una palabra? Muchas cosas, si la palabra es “matrimonio”

El matrimonio confiere una importante serie de beneficios. Pero éste es sólo su aspecto material. Como institución cultural es la expresión pública de un compromiso para toda la vida basado en el amor.

Contra el matrimonio entre personas del mismo sexo, los conservadores hablan de definición y santidad. Los progresistas tienen que rescatar esos dos conceptos. La definición no tiene como elemento que sean personas del mismo sexo, y la santidad está en el compromiso público de amor para toda la vida. Que el matrimonio es heterosexual es un estereotipo.

De los dos modelos familiares, el del padre estricto requiere un modelo de hombre a quien admirar. En el modelo del padre protector funciona también el estereotipo del matrimonio heterosexual, pero no hay nada que excluya el matrimonio del mismo sexo.

¿Por qué los conservadores hablan de defender el matrimonio? Porque saben que ceder ahí ataca a sus valores morales (incluso las uniones civiles son peligrosas). Hay dos tipos de liberales en este tema, para los pragmáticos el matrimonio gay es beneficioso, aunque lo que aporta se puede conseguir con las uniones civiles; los progresistas idealistas quieren un matrimonio en toda regla, un compromiso público, con sensación de normalidad, es una cuestión de libertad personal, honestidad y dignidad humana. No vale (como hacen los candidatos presidenciales del Partido Demócrata) decir que es un tema religioso y no estatal. El marco correcto para los liberales es responder a esta cuestión con “creo en la igualdad de derechos, el Estado no puede decirme con quién debo casarme”.

Capítulo IV (agosto 2004) – Metáforas del terror

Todo lo que sabemos está incrustado físicamente en el sistema neuronal de nuestro cerebro.
Las imágenes de los ataques a las Torres Gemelas y su derrumbe llaman a una metáfora de imágenes en las que los edificios son cabezas, las ventanas ojos y un avión impactando es un balazo en la sien. Al caerse, veíamos un cuerpo humano derribado. Es un lenguaje metafórico inconsciente; se disparan nuestras neuronas-espejo, que son las responsables de la empatía.

Imágenes metafóricas: Todo bajo control (las torres son símbolos de poder, su caída de la pérdida de éste); imaginería fálica (los aviones penetran en un símbolo fálico, percepción de sufrir una violación); una sociedad es un edificio; en pie (lo que se viene abajo hace cuestionarse si el poder y la sociedad perdurarán); edificios como templos del capitalismo comercial; nuestra mente nos engaña (la pérdida del skyline da la sensación de que Manhattan se está hundiendo); infierno (restos carbonizados y humeantes).

¿Cómo usa este suceso la Administración? Primero se habló de crimen, luego ya de guerra; se usaron metafóras arriba/abajo, hombre/animal.

En el marco del padre estricto, el mal es algo real, palpable, constitutivo. Existe en sí, no depende de causas sociales. Nosotros somos constitutivamente buenos y tenemos la obligación de ser fuertes, ser débil es fomentar el mal, no exhibir fuerza es inmoral. La lucha contra el mal puede provocar males menores justificables (recortes de libertades, daños colaterales, etc.). Seguridad como contención (escudo anti misiles).

El mensaje conservador de castigo y venganza se ha impuesto sobre la visión liberal de justicia, comprensión y contención. Hay al menos tres causas del terrorismo religioso, de las que la Administración Bush habla sólo de la tercera:

- Visión del mundo, la explicación religiosa. Afecta sólo al fundamentalismo, no al islam moderado. Odian nuestra cultura; temas como la posición de la mujer, la teocracia, los santos lugares, la visión de los occidentales como cruzados invasores, la yihad, el concepto de martirio. Esta primera causa sólo la pueden combatir los musulmanes moderados.

- Condiciones sociales y políticas, culturas de la desesperación. Muchos no tienen nada que perder, habría que ver país a país las condiciones que conducen a esa desesperación para ponerles fin.
- Medios, las condiciones que lo hacen posible. El liderazgo de Ben Laden, países anfitriones, apoyo financiero, células informativas.

Hace falta una visión liberal, progresista que no sea simplemente una negación de la conservadora. La idea es responsabilidad. Empatía para entender a los otros. Competencia y eficacia. Atacar todas las causas. Tener cuidado. Ser descuidado (por ejemplo, bombardeos masivos), no ocuparse de las causas, es irresponsable.

En política exterior, los problemas del mundo no pueden resolverse con iniciativas de un solo Estado. Hay que reconocer la interdependencia global, Estados Unidos será un lugar mejor si el mundo es un lugar mejor. Hace falta una política exterior basada en valores (educación de la mujer, energías renovables, proveer de comida, agua, salud, derechos). Normas morales “nutrientes” (nurturant), protectoras, empatía y responsabilidad, honestidad, interdependencia, violencia mínima. Multilateralismo, interdependencia y cooperación internacional. Una política moral no puede caer en lo que hacen los terroristas, violencia contra personas inocentes. Hay que acabar con el terrorismo promovido por los propios Estados Unidos.

En política nacional también ha habido un giro conservador aprovechando el 11 de septiembre. Por ejemplo, el uso de fondos de la Seguridad Social para la guerra, prospecciones petrolíferas en Alaska por razones de seguridad nacional. Recortes de libertades civiles. Consideración de traidor para todo el que se oponga a la política de la Administración.

Capítulo V (marzo 2003) – Metáforas que matan

En política exterior se usa una metáfora de personalización de los Estados Unidos y de Irak, de manera que la guerra es contra Sadam Hussein, aunque las bombas caigan sobre miles de personas.
Esa metáfora de persona-nación tiene otras implicaciones: naciones adultas y naciones infantiles, las que están en vías de desarrollo, a las que hay que enseñar y sancionar. Irak es un gamberro adolescente. Se aplica el modelo del actor racional, en que cada nación actúa según sus intereses, para la preservación de sus activos.

La guerra justa usa la metáfora nación-persona y los relatos de autodefensa y liberación. Siempre hay una víctima y un villano, ella inocente e irreprochable, él comete un crimen inicial. En el caso de Irak, Bush y Powell han convencido a los ciudadanos yanquis de que Sadam Hussein encubre a Al Qaeda o d que tiene armas de destrucción masiva. En el cuento de la liberación, las víctimas son los iraquíes o sus vecinos, a quienes Hussein está amenazando.
Al aceptar todas estas metáforas y cuentos, la guerra de Irak parece una guerra justa, pese al conocimiento de los hechos. ¿Por qué, pese a conocer los hechos, se creen el cuento? Porque la gente piensa en términos de marcos y metáforas. Si los hechos los contradicen, se mantienen los marcos y los hechos se ignoran.

Capítulo VI (septiembre 2003) – Traicionar la confianza: más allá de la mentira

Fuimos a la guerra para defender el país de los terroristas y para liberar desinteresadamente a los iraquíes con grandes sacrificios. Eran mentiras, pero la mayor parte de los americanos se lo creyeron, junto con las armas de destrucción masiva y la relación Sadam Hussein – Al Qaeda.
¿Es mentira? No es eso lo que a la gente le importa. La gente se fija en: “¿él se lo creía?”, “¿intentaba engañar?”, “¿trataba de aprovecharse?”, “¿el tema era serio o trivial?”, “¿era sólo retórica política?”.
Las mentiras se han desvelado. Pero en lo que hay que insistir es en la traición de la confianza. Los representantes en el Congreso, los soldados, han de poder fiarse de lo que les dice el Presidente. En realidad, los intereses eran económicos, no la autodefensa ni la liberación, por eso otros países no siguieron a Estados Unidos. Bush traicionó la confianza.


SEGUNDA PARTE – DE LA TEORÍA A LA ACCIÓN Capítulo VII – Lo que quiere la derecha

Tendencias generales comunes del pensamiento de la derecha radical:
DIOS. Padre estricto con leyes que definen el bien y el mal. Quiere que los buenos manden y que la virtud se recompense con poder. Castiga.
CRISTO es la segunda oportunidad de plegarse al poder de Dios.
ORDEN MORAL. Las relaciones tradicionales de poder definen un orden moral natural.
MORAL. Conjunto de reglas sobre obedecer a la autoridad. Disciplina interna aprendida desde la infancia por medio del castigo.
ECONOMÍA. La disciplina moral lleva a la prosperidad. Por eso en principio los ricos son buenos y los pobres indisciplinados. Que se abra la brecha entre ellos es bueno. El mercado libre es bueno porque al actuar cada uno en su beneficio se multiplica el de todos. La regulación es mala.
GOBIERNO. Los programas sociales son inmorales, eliminan el incentivo de la disciplina moral. Debe proteger la vida y la propiedad privada, promover la moral y la religión.
EDUCACIÓN. Juntas escolares y profesores han de ser estrictos y disciplinadores. Financiar a los padres para que puedan elegir, y no a las escuelas.
SALUD. Es responsabilidad de los padres, no de los contribuyentes.
MATRIMONIOS HOMOSEXUALES. Atacan directamente el sistema de valores.
ABORTO. Lo mismo, pero, además, ayuda a colectivos inmorales: adolescentes solteras practicando sexo ilícito y mujeres profesionales que quieren retrasar su maternidad. Castigarlas haciéndoles tener sus hijos. Hay progresistas que son anti aborto, pero éstos reconocen que es una decisión muy dura para la mujer y quieren protegerlas a ellas y a los niños.
NATURALEZA. Está para ser usada en beneficio humano.
CORPORACIONES. Al maximizar sus beneficios lo hacen también con los de la sociedad.
REGULACIÓN. Interfiere la marcha de la libre empresa.
DERECHOS. Limitados por la moral del padre estricto.
DEMOCRACIA. Limitada a la existencia de tres poderes separados, elecciones, mercados libres, libertades civiles básicas, medios de comunicación.
POLÍTICA EXTERIOR. Estados Unidos es una superpotencia porque sus valores son los buenos. Hay que extenderlos por el mundo.
GUERRA CULTURAL. Liberales y progresistas amenazan a la sociedad buena, sus valores familiares y religiosos. Son elitistas.

Capítulo VIII – Lo que une a los progresistas
Visión global: una comunidad familiar, generosa, que se preocupa y se responsabiliza de los demás.
Los VALORES PROGRESISTAS: Preocupación por los demás y responsabilidad; protección; realización en la vida; justicia; libertad; oportunidades; prosperidad; comunidad; servicio; cooperación; confianza; honradez; comunicación abierta.
Los PRINCIPIOS que realizan estos valores: Equidad, igualdad, democracia, Gobierno para un futuro mejor, ética en los negocios, política exterior fundada en valores.
DIRECCIONES POLÍTICAS: Economía centrada en la innovación, Seguridad basada en la fuerza militar y en las alianzas diplomáticas, Salud asequible para todos los ciudadanos, Educación pública bien financiada, Medio ambiente limpio, saludable, seguro y preservado, Energía renovable, Apertura gubernamental, Igualdad de derechos, Protección a consumidores, trabajadores, jubilados, inversores.
Las diez palabras de la derecha son: Defensa fuerte, Mercados libres, Impuestos bajos, Menos Gobierno, Valores familiares. Las nuestras: América fuerte (no sólo militarmente), Amplia prosperidad (para lo que no vale sólo el mercado), Futuro mejor, Gobierno eficaz y Responsabilidad compartida.

Capítulo IX – Las preguntas más frecuentes

¿Por qué el padre estricto es masculino y los padres protectores neutros? Es un estereotipo, pero la madre se ve como más cariñosa, menos protectora y menos estricta. En el modelo protector, la responsabilidad de ocuparse es de ambos.
¿Los republicanos son el “partido de Papá” y los demócratas el “partido de Mami”? Esa es la visión del modelo de padre estricto, la mujer madre es vista como permisiva.
¿Cuándo surgen los modelos de familia estricta y protectora? Son modelos antiquísimos. Ya en la Inglaterra preamericana, los cuáqueros son de estilo protector y los puritanos de estilo estricto.
¿El modelo de padre estricto implica falta de amor y el de padres protectores falta de disciplina? No, el padre estricto puede aplicar una disciplina amorosa y los padres protectores sancionan con la pérdida de privilegios a quienes son colaboran y se responsabilizan.
¿Cómo son de complejos los dos modelos? Todo el mundo se rige por los dos modelos (estén activados o en pasivo) y a veces se utilizan modelos distintos en facetas diferentes de su vida. Se puede ser educado en un modelo y luego rechazarlo y sentirse más del otro. En la aplicación personal de cada modelo, hay tres dimensiones: se puede ser más ideológico o más pragmático, más radical o más moderado, aplicarlo más a los fines que a los medios o al revés.
¿Cuál es la diferencia entre el reenmarcado y la tergiversación o la propaganda? Tergiversar es manipular mediante un marco, colocar algo embarazoso en un marco inocente para que parezca bien. Propaganda es también manipulación, intentar que la gente haga suyo un marco que no es verdad.
¿Por qué los progresistas no sacan partido de las cuestiones polémicas? Porque los conservadores llevan mucho tiempo pensando en cómo se hace y nosotros no. Hay que aprender a encontrar y utilizar cuestiones “cuña”, que se introducen y dividen su campo y que puedan funcionar como “pendientes resbaladizas”, temas que lleven a darse cuenta de otros anexos en cascada.
¿Es la religión intrínsecamente conservadora? ¿Es el progresismo incompatible con las creencias religiosas? No, lo que sucede es que la comunidad religiosa conservadora está organizada y la progresista no, aparte de que es mal vista por los progresistas laicos. Para los conservadores, Dios Padre premia y castiga; todo el mundo peca alguna vez, pero Cristo sufrió mucho para generar un “crédito moral” que permite el perdón, si uno se pliega a él, a la disciplina moral de las iglesias y sus ministros. Para el cristianismo liberal, Dios es caritativo y nos da su gracia, inmerecidamente, pero hay que acercarse a Él para recibirla.
¿Qué es una iniciativa estratégica? Dos tipos, la de “pendiente resbaladiza” en que un paso en un tema relativamente sencillo pone ante la gente el marco que quieres hacer visible. El otro tipo, es utilizar cuestiones no directamente políticas (matrimonio gay, aborto) para poner en evidencia la aplicación de uno de los modelos.
¿Reenmarcar es encontrar frases apropiadas y convertirlas en titulares de prensa? No, no sólo son palabras y frases, sino las ideas que hay detrás.
¿Se puede alcanzar a los conservadores, con su poderosa infraestructura? Hay que invertir en medios, en enmarcado y en lenguaje. La ciencia está de nuestra parte.
¿Cómo funciona la infraestructura conservadora? La investigación de los conservadores es privada, y no se explicita como lo que es, pero influye muchísimo en los medios. La mayoría son conservadores y en los que no, muchas veces por falta de recursos, se utilizan noticias e informaciones que ya están enmarcadas por otros.
¿Por qué parecen tan unidos los conservadores? Se reúnen todas las semanas (Grover Norquist).
¿Cómo se responde a una iniciativa estratégica republicana? No es fácil. Lo mejor es reenmarcar de manera más amplia, resituar el tema en un contexto más general y ahí aplicar el propio marco de referencia.
Si la gente se guía más por sus marcos que por los hechos, ¿dejamos de hablar de éstos? No, son importantes, pero sólo son eficaces si se presentan correctamente enmarcados.
¿Los valores progresistas contradicen los valores tradicionales norteamericanos? No, son valores patrióticos: igualdad, emancipación, gobierno para el pueblo, servicio público, cooperación internacional.

Capítulo X – ¿Cómo se responde a los conservadores?

Confiando en que los valores progresistas son los mejores valores tradicionales norteamericanos. El modelo de padre estricto ha sido derrotado en los temas importantes a lo largo de nuestra historia (esclavitud, sufragio femenino, seguridad social, derechos civiles, …). Activando el modelo progresista pendiente en todos. Respetando y escuchando. Debatiendo civilizadamente, sin gritos, manteniendo la calma, con humor, sin perder el control. No actuando a la defensiva, haciéndose la víctima, no suplicando, transmitiendo optimismo. Siendo firmes, razonadores, patriotas, mostrando conocimiento de los hechos. No pretendiendo convencer a todos, sino a los biconceptuales. No basándote sólo en hechos, sino enmarcándolos. Reenmarcando sus preguntas. Siendo sincero, sin montajes y sin prestarse a ellos. Usando historias, preguntas retóricas. Empezando por hablar de los valores. Preparando los temas. Usando cuestiones polémicas como “cuñas”. Desvelando sus insinceridades y su lenguaje orwelliano, reenmarcando lo que dicen. Hablando siempre de unirnos en torno a los mejores valores, si ellos quieren dividir, nosotros respetarnos civilizadamente.
En resumen:
- Sé respetuoso.
- Responde cambiando el marco.
- Piensa y habla desde los valores.
- Di lo que piensas.
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lunes, diciembre 22, 2008

“La Liliku” de Juana Rosa Murguía


Walter Paz Quispe Santos

Dentro de los ejercicios de la memoria existe una que persuade, impele y despierta la sensibilidad de las personas hasta el tuétano más íntimo y donde el olvido no cabe. Se trata de la aventura de narrar historias recogidas de la tradición oral andina. Esos cuentos escrutados y contados con la complicidad del calor tenue que producían los fogones todas las noches en nuestras chozas y el fuego creador de la boca de nuestros abuelos -y a veces nuestros padres- que apelando a los vericuetos de situar, interpretar y esclarecer unas formas de ver el mundo y la vida en el altiplano, sencillamente nos consumían felices con esa azarosa e inquietante narrativa persuasiva hasta llegar a reflexiones moralizantes. Esa tal vez fue la experiencia que vivió Juana Rosa Murguía Sánchez que hoy nos obsequia un hermoso libro de cuentos denominado “Liliku, desde el ande” (Celestial muñequita de piedra) como testimonio de esos torrentes de conciencia colectiva.

Ciertamente, narrar historias de boca a oído, de oído a boca, de generación a generación, de memoria a memoria hasta formar una gran memoria sociocultural inmensa como parte de nuestra andinidad y nuestro andinismo literario fue uno de los propósitos de nuestros antepasados. Envolver y desenvolver, tejer y destejer, hacernos caminar por sus flujos y reflujos discursivos orales hasta completarnos en la identidad y la utopía, en el mito y el rito, la epopeya y la existencia. Juana Rosa cumple peregrinamente con ese designio. Sin duda una vocación mediadora cautivante cuando leemos por ejemplo Liliku que es un cuento que explica el origen de la vida con sus permanentes transmutaciones para la continuidad de la existencia y la alegría de las niñas.

Los demás cuentos siguen las mismas huellas de la caminata iniciada por “Qanchis Ñuñuyuq Mama” (Madre con siete senos), “Rukicha y Misk’i”, “Antawara y Nina Kurucha”, “Pukllay carnaval”, “papa kuru”, “Luli” y “Fruto de Pachamama” que son verdaderas andanzas por una ficción colectiva. La narrativa por donde nos conduce Juana Rosa nos hace recordar el reciente libro de Mario Vargas Llosa sobre Juan Carlos Onetti donde utiliza una frase memorable para introducirnos en la ficción: “retrocedamos a un mundo tan antiguo que la ciencia no llega a él y la que dice que llega no nos convence”. Sin duda esta frase parece un prolegómeno a este libro de cuentos de Juana Rosa porque ella consigue hacernos transitar por un mundo antiguo no contaminado por lógicas cientistas o ciertas racionalidades “narratológicas” encasillantes, sino por uno poblado de imágenes donde la realidad es parte de la ficción, es decir, unas formas particulares y permanentes de construcción del signo y símbolo, cuyos indicios hurgados en el mito y sus ritos nos conducen a mirarnos como en un espejo nuestro rostro desollado.

Finalmente, en este libro de cuentos Juana Rosa Murguía Sánchez, nos muestra su propio Liliku, es decir, su misma celestial muñeca de piedra; que le permite recrearnos en el juego de su palabra y en el juego de la ficción. Porque al leer los cuentos de este libro imagino a Juana Rosa sentada frente a su madre en una de esas tardes mágicas escuchándola y sobre todo jugando con su muñeca imaginaria de piedra que es la misma muñeca de la ficción con que nos hace jugar a nosotros.
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martes, diciembre 09, 2008

PIAGET EN LA COMUNIDAD CAMPESINA: UNA MIRADA INTERCULTURAL AL DESARROLLO DE LA INTELIGENCIA DEL NIÑO AIMARA Y QUECHUA.


Walter Paz Quispe Santos *


Piaget y l@s niñ@s Aimaras y Quechuas en la escuela.

El Constructivismo psicológico de Piaget ha tenido una repercusión grande en la idea de una educación a la medida del niño, según su desarrollo, de acuerdo con sus intereses y necesidades. (Piaget: 1983: 29). Esta personalización del niño (a) surge del descubrimiento psicogenético de que el niño (a) ya no es un adulto en miniatura y la mayor conquista de la pedagogía en su penoso estructurarse es el reconocimiento de que el niño es efectivamente el centro de la educación. No obstante esta conocida constatación, ¿qué es el niño para los educadores? ¿Cuál es la idea de él que obtuvieron de la Psicología? Es evidente que la respuesta la obtuvieron del conductismo, psicoanálisis, cognitivismo, el análisis transaccional y otros. Sin embargo, este acercamiento al niño a través de teorías terminó por perder el verdadero significado del niño en contextos interculturales ¿de cuál niño se trata? ¿de los niños de la Suiza francesa a los que investigó Piaget, o los niños aimaras, quechuas o amazónicos? Así observamos una ruptura entre las teorías que explican el desarrollo del niño y la variante y diversa realidad. El niño que observan los psicólogos y educadores en una realidad histórica y ecosociocultural variada como la nuestra no es el niño de las teorías. Entonces, surge una interrogante simple pero necesaria ¿a quién enseñamos? ¿Quién es el niño al que se debe enseñar? La respuesta nos deja reflexionando sobre la práctica docente en nuestras escuelas y colegios. Tal vez sucede como lo cuenta el poeta Efraín Miranda (1978: 47) “Soy una indiecita escolar. Me reconoces; / mi retrato está en los folios de grandes libros; /retratada con polleras o con “uniforme”... Frente a la pizarra se me adelanta una niña blanca,/ a ella es a quien educa el Maestro./ Lloro porque soi india y tengo una niña blanca que el Maestro ha creado dentro de mí; / esta niña no me puede;/ el Maestro le da fuerzas y sustento/ el Maestro tiene grandes métodos para esta niña./ El maestro se olvida de mí, de todos los alumnos/ y dice que para los indios no se ha inventado nada./ A ratos me confunde: me convierte en ella, o ella en mí; / cuando no me habla el profesor, desaparece, /en cada diciembre muere y cada abril resucita./ Al concluir mis estudios se extinguirá en la parcialidad”. O como lo explicó alguna vez Luis Enrique López (1984: 45).en su artículo “Tengo una muñeca vestida de azul: ¿kuns uka siñurita parlpachaxa? “ La profesora pidió a sus alumnos que prestaran atención a lo que ella escribía en la pizarra. “Tengo una muñeca vestida de azul, zapatitos blancos y velo de tul”. Puntero en mano, la profesora hizo que los alumnos repitieran , por lo menos unas cinco veces, cada uno de los versos de la pizarra, sin percatarse siquiera de si sus discípulos entendían o no lo que decían. Nunca se dio explicación alguna sobre el contenido de los versos (...) Sin embargo, nadie parecía aburrirse y el “loreo” continuaba, con los alumnos que creían que imitaban a su profesora a perfección y con ella sin darse cuenta de los obvios problemas que tenían sus alumnos para emitir sonidos castellanos. A la voz de “vestido”, los niños decían “wistiru”; de “muñeca”, “moñica”; y de “tul”,”yol”. (...) Darío, imitando a su Maestra, puntero en mano y presto a demostrar lo que sabía, leyó de corrido los versos de la pizarra: “Tinku u-na moñica wistiro de a-sol saptitus lancus y wilu de tol”...”

A pesar de que han quedado atrás los tiempos en los que la lengua identificaba plenamente a una sociedad. Nuestra realidad actual es multiétnica, pluricultural y también plurilingüística. Si intentamos pensar en un país, ya sea de realidad próxima y lejana, del cual se pueda afirmar que es monolingüe. Probablemente no encontraremos ninguno. Sin embargo, existe aún una terquedad en desconocer las lenguas originarias y mayoritarias como vehículo de educación en las escuelas y aferrarse a la enseñanza generalizada en Castellano como primera lengua en todos los contextos suponiendo que todos son monolingües. Por otro lado, existe otra constatación etnográfica de Juan Ansión (1993: 41) “mas de una vez le escuche decir a un profesor sinceramente preocupado por sus alumnos: “el problema es que los niños no se adaptan a la escuela. Esta es la constatación lúcida pero que a la vez revela un sesgo muy marcado en la percepción que tiene el profesor del alumno y del rol de la escuela. Constatación lúcida en efecto: el profesor observa así la marcada distancia existente entre el mundo social y cultural del alumno y el de la escuela, esa distancia es la que dificulta la adaptación del niño al medio escolar. Pero constatación formulada de manera unilateral, puesto que supone que, dado la distancia existente, el niño es quien debe adaptarse, cambiar para adecuarse a la escuela. Pocos son los profesores que considerarán que el problema no es del niño sino de la escuela, y que formularán entonces su preocupación del siguiente modo: “el problema es que la escuela no se adapta a los niños”

Finalmente como lo señala León Trahtemberg en relación a nuestros mitos que tendríamos que modificar: el de la preservación de la unidad nacional que supone que en la educación formal en todo el Perú se haga lo mismo, al mismo ritmo, con los mismos programas y profesores similarmente formados. Esta visión homogénea y unitaria “oficial centralizada” con currículas, textos y programas estructurados de manera igual inevitablemente nos conducirá a un suicidio educacional. Lo que necesita el sur andino es una educación nuestra, medidas a nuestras fuerzas, de acuerdo con nuestras costumbres, conforme a nuestras naturales tendencias y gustos y en armonía con nuestras condiciones físicas, morales, psicológicas como lo señaló alguna vez Franz Tamayo o de lo contrario el niño andino seguirá siendo el ser más incomprendido de la historia como lo sostenía José Antonio Encinas. El reto está planteado como lo dice Vigotsky: aún falta escribirse la historia cultural del niño.

Concepciones de la inteligencia en el surandino.

Si realizamos una revisión de las categorías de pensamiento del mundo andino y del surandino en particular, los estudios etnológicos sostienen que la cultura andina ha vivido un largo periodo de genocidio y despojo cultural que ha desintegrado entre muchas cosas las estructuras mentales colectivas e individuales andinas. Sin embargo, existe una caracterización interesante: lo que la mentalidad occidental expresaría en conceptos más abstractos, en la sociedad andina a quedado cristalizado en una forma más concreta, en tiempos y lugares y seres más tangibles. Si asumimos un concepto de la inteligencia en una sociedad andina, se entenderá como un modelo de funcionamiento cognitivo y como una determinada forma de comportamiento social. Tal como lo señala Berry y Dasen (1974) “...las personas que viven en medios culturales y ecológicos diferentes tienden a desarrollar y preservar diferentes tipos de habilidades y destrezas cognitivas, luego el concepto de inteligencia o su equivalente se limita a ser definido de alguna forma diferente en cada sociedad” Desde esta perspectivas los estudios que existen acerca del concepto de inteligencia en el sur andino parten del vocablo quechumara de “Ch´iki” No se conoce aún el origen quechua o aimara de la palabra “ch’iki”, sin embargo, es la denominación que se utiliza para designar la inteligencia. He aquí algunas concepciones pesquisadas por R.Romero (1994: 116).

En el diccionario aimara de Ludovico Bertonio (l612) hace la siguiente referencia a la denominación Ch’iki:
Cchiqhui kaska = ingenioso, hábil, inventivo.
Cchiqui chuymani = ingenioso, hábil, inventivo.
Las investigaciones actuales caracterizan la denominación Ch’iki como:
Ch’iki = vivaz, hábil, inteligente
Ch’ikiña = perspicacia, inteligencia
Ch’ikiptaña = avivarse
En el diccionario Aimara de Ebbing Juan E. (1981) el término inteligente se refiere a:
Inteligencia = Chuima; ppek’e (chuyma p’iqi)
Inteligente = Suma ppek-eni ( suma p’iqini)
El diccionario de De Lucca (1983) hace referencia a los siguientes significados Ch’iqhi = despierto vivaz
Ch’iqhi = avispado, vivaz, despierto, despabilado, entendido, sabio, docto, capaz
Ch’iqhi cancaña = habilidad, capacidad para hacer una cosa, viveza, prontitud en el obrar.
Ch’iqhi chuymani = ingenioso, hábil.
Ch’iqhi jake = persona hábil, perspicaz, despierto.
Chíqhi laca = hábil con la palabra.
Ch’iqhiña = perspicacia
Ch’iqhiptaña = volverse vivaz, despierto.

Si tomamos en consideraciones las demás connotaciones de la palabra Ch’iki encontraremos que la misma hace referencia una inteligencia social, como el tener memoria, “cabeza”, pensamiento, juicio, creatividad, ingenio, madurez, responsabilidad, honestidad, sensibilidad, atención, destreza manual y artística, entre otros. Estas investigaciones corroboran lo afirmado por Benedict R. (1967: 114) “Cada cultura hace una selección diferente de las potencialidades naturales de los seres humanos, dando preponderancia a ciertas potencialidades en generaciones sucesivas e ignorando y hasta rechazando otras... cada cultura configura un determinado estilo de personalidad a expensas de otros estilos posibles...Hay una estrecha relación entre las facultades psicológicas, como la memoria en sus diversas formas... y la configuración en que se plasman las formas culturales destacando el lugar que cada componente estilizado del comportamiento ocupa en la configuración”.Sin embargo, es necesario realizar la siguiente distinción: existen rasgos universales y particulares del funcionamiento cognitivo humano. Finalmente, Ruperto Romero nos señala que la inteligencia en el mundo andino se encuentra más ligada a la inteligencia tecnológica y social, mas no la abstracta; muy concordante con las ideas de Thordnike.

Investigaciones con metodologías piagetanas en el sur andino

Las investigaciones psicológicas con un abordaje metodológico de Piaget en el sur andino son muy pocas. Uno de los pioneros en este tipo de investigaciones es Sánchez Parga (1988) en el Ecuador con una constatación interesante: los niños del área rural suelen presentar años de retraso en el desarrollo cognitivo respecto a los del área urbana. Sin embargo, existen investigaciones a nivel macro que responden a un contexto andino y panandino. Tal es así en un estudio desarrollado por Anibal Meza y David Sirlopú realizan un interesante recuento de las investigaciones psicológicas en temas piagetanos en el Perú (Cf. Thorne: 1997:64) donde dan cuenta de investigaciones de la Universidad de San Marcos en un 46%, la Universidad Católica de Lima en un 30% y la U. Ricardo Palma en un 23%, a parte de otras instituciones que también centraron sus preocupaciones en las investigaciones cognitivas piagetanas. Las mismas que corresponden a los sectores urbanos, urbano marginales de Lima sobre la temática del pensamiento preoperacional, operaciones concretas, el pensamiento formal, el juicio moral, y otros; solamente las investigaciones del INIDE abordan muestras del medio rural. Las mismas que han sido desarrolladas por Reategui, Cuya, Espinoza y Gutiérrez ( Meza y Sirlopú: 1997:70). Los autores hallaron diferencias significativas al comparar el desarrollo cognitivo de niños de medios urbanos y rurales y de estratos alto y bajo, favoreciendo las diferencias a los niños urbanos y de estrato alto. Explican las diferencias encontradas a partir de la influencia medioambiental en el desarrollo del lenguaje sobre los procesos de abtracción y generalización. ( Meza y Sirlopú: 1997:71). También es importante destacar una conclusión de la investigación realizada por Norma Reátegui en el estudio de Meza y Sirlopú : “es que la edad como disposición funcional para la adquisición y consolidación de las operaciones y procesos psicológicos se vería afectada por condicionantes externos, fundamentalmente por los medios económicos, ecológico y educacional.

Las investigaciones anteriormente señaladas si bien no corresponden estrictamente al sur andino, constituyen un referente necesario para analizar las investigaciones sobre temas piagetanos en el sur andino y particularmente con muestras de niños aimaras y quechuas. En este marco, Norma Reategui realizó una investigación en Bolivia con el propósito de descubrir las características que presentan las estructuras cognitivo-afectivas de la madre y el niño de la zona andina, así como las posibilidades de asimilación crítica de los procedimientos científico tecnológicos en las áreas de salud nutrición y educación. (Reategui:1990: 17) Sin embargo, llama la atención las conclusiones muy semejantes a los casos anteriormente citados en relación a las estructuras de causalidad de las madres andinas: “Los momentos que conviven son el realismo, donde las instancias de la vida real, el sueño y la fantasía son una totalidad; el animismo, que se caracteriza por dotar de vida a lo inanimado y el artificialismo, que asume la intervención del hombre trascendente o inmanente en el origen de las cosas” (Reátegui: 1990: 136 – 137) esta conclusión llevado al desarrollo cualitativo y cuantitativo de Piaget quiere decir que las madres quechuas tienen un pensamiento preoperatorio como el de los niños occidentales de 4 y 5 años. Y como lo señala acertadamente Gotret (1994: 22) a este tipo de conclusiones es inevitable llegar cuando se utilizan pruebas culturalmente sesgadas.

Continuemos analizando la investigación de Norma Reátegui, en relación a los niños los resultados de la investigación consignan: “desde el punto de vista psicológico, podemos señalar que el niño, se encuentra dentro de los patrones de desarrollo de acuerdo a su edad, con avances y retrocesos propios de su cultura. Resultando el área del Lenguaje una de las más deficitarias y la motricidad gruesa la más desarrollada” (Reátegui: 1990: 138) y como lo sostiene Gotret “recordemos que el niño aquí, tiene 5 años o menos, excluyendo a los que se encuentran fuera de ese margen étareo. Por otro lado, afirmar que el área de Lenguaje es deficitaria luego de una aplicación de una prueba como la de Denver en el área urbana comporta dos errores metodológicos: la generalización de los resultados a los niños del área rural: y la utilización de una prueba igualmente sesgada a nivel cultural. (Gottret: 1994: 23).

Niyti (1978: 165) realiza críticas muy severas en relación a estos resultados que en vez de develar la realidad la opacan: “La revisión de algunos de los principales estudios nos muestra que ‘el retraso temporal’ que se observa tan a menudo entre niños de culturas no europeas no es tanto la función del medio educativo y cultural del niño, como de defectos en los procedimientos metodológicos de la mayor parte de la investigación transcultural piagetana”

El cotejo de investigaciones anteriormente comentadas, tanto de las universidades peruanas con sede en Lima y de destacados profesionales comportan los siguientes errores en relación a sus investigaciones psicológicas sobre temas piagetanos:

· La tendencia de los investigadores a estandarizar las pruebas del método clínico de Piaget y tratarlos como un test de ejecución.
· La tendencia a determinar la edad del sujeto de forma aproximada por falta de una técnica adecuada para calcular la edad infantil en las poblaciones no occidentales.
· La falta de competencia del experimentador en el lenguaje y la cultura del sujeto.


Es cierto, la teoría universal del desarrollo humano aún no existe, pero seguramente la epistemología interaccionista, estructuralista y constructivista de Piaget podrá servir de marco referencial, en la medida en que sea articulada con los aspectos sociales, culturales y procedimentales propios a cada grupo étnico. Es en esta perspectiva que se inscribe, el trabajo realizado por Ruperto Romero, quien investiga la Concepción y desarrollo de la inteligencia en niños quechuas pre escolares de la comunidad de Titikachi, donde llega a la conclusión de que Ch’iki es un modelo holístico integral que no valora la inteligencia en sí misma, de manera aislada de los aspectos afectivos y sociales, así como la lúcida constatación de que la inteligencia sensorio motriz entre los niños de Titikachi es similar a los de los occidentales. La metodología utilizada en la investigación comparativa intercultural es ética. Finalmente, tenemos el estudio realizado por Gustavo Gottret en la Universidad de Friburgo, Suiza sobre “Juego y estrategias cognitivas en niños Aimaras de Corpa”que desde una metodología émica y desde la relatividad cultural en el campo de la psicología investigó a partir de un juego muy conocido del “zorro y las ovejas” las estrategias cognitivas llegando a la conclusión de que la inteligencia en los niños Aimaras es representada a través de un sistema dinámico en el que el niño interactúa con un medio igualmente móvil y de características tanto físicas como sociales y culturales, y la complejidad de las estrategias cognitivas susceptibles de ser inferidas en función de la edad de los sujetos, la complejidad de las situaciones por procesar dio como resultado que existen cuatro niveles de estrategias cognitivas: Nivel O, donde existe ausencia de estrategias cognitivas.Nivel 1 donde la actividad del sujeto es centrada en sí mismo. Nivel 2, donde el desarrollo de las primeras estrategias toman en consideración las estrategias del adversario iniciado. Nivel 3,donde las estrategias son desarrolladas en función de las del compañero de juego; y finalmente el Nivel 4 donde se infiere un desarrollo óptimo de estrategias en los niños aimaras. En suma, existe variabilidad, fluctuaciones, diferencias a nivel de la macro y microgénesis en lo cuantitativo y cualitativo en la teoría de Piaget.

Limitaciones de la teoría de Piaget en contextos andinos.

Si bien Jean Piaget postuló el sujeto universal formalizándolo en su desarrollo como “universal” desde una postura constructivista, interaccionista y estructuralista, al que llamó “sujeto epistémico” su interés estaba centrado en la Epistemología, de allí la denominación de Epistemología Genética a su teoría; pero esa preocupación lo mantuvo alejado de aquellos factores propios del medio ecosociocultural que tiene muchas incidencia en el desarrollo humano. Él era consciente de que el aspecto social y cultural era importante, sin embargo, no investigó esos aspectos. Fueron sus continuadores quienes se preocuparon y encontraron muchas evidencias sobre el desarrollo cognitivo sobre todo en culturas no occidentales, por ejemplo se conoció que en los africanos, esquimales y australianos el orden de adquisición de las estructuras cognoscitivas resultaba el mismo que en niños en la cultura occidental, pero el ritmo de dicha adquisición variaba según las culturas, dependiendo de los factores valorizados o no de las mismas. Otro ejemplo: Dasen y su equipo de investigación encontró que los niños de la cultura baulé de la Costa de Marfil desarrollaban la inteligencia sensoriomotriz a un ritmo muy superior al de sus congéneres. Existen además limitaciones procedimentales en el caso de que un mismo tipo de estructura intelectual permite el funcionamiento de una variedad de estrategias y procedimientos, aunque este aspecto si se considera en sus ultimas investigaciones. En suma, las limitaciones de la teoría de Piaget de acuerdo con Gustavo Gottret, (1997: 9) serían:

· No trabaja el aspecto social ligado al desarrollo intelectual.
· Se presenta como “universal” a pesar de la existencia de una diversidad de culturas no occidentales.
· No considera la pluralidad de procedimientos y de estrategias posibles al interior de cada estadio de desarrollo y de cada estructura intelectual.

Alternativas metodológicas para las investigaciones cognitivas interculturales.

Las alternativas metodológicas han sido planteados con maestría por J.W. Berry y P.R. Dasen y otros, en sus estudios de psicología intecultural y que fueron muy bien tomados en cuenta por Ruperto Romero en su estudio sobre el Ch’iki (cf.:1994: 54) Gustavo Gottret (1997) sobre estrategias cognitivas y tomadas en consideración en un estudio mío, como una alternativa al vacío de las investigaciones interculturales, (Veáse en Autoeducación N° 51:1996: 29 – 33).
En este marco, las investigaciones psicológicas comparadas trasnculturales (Michael Cole y Scribner Silvia: 1977) o interculturales encierran dos metas importantes:

1. Intentar comprender las fluctuaciones, la variabilidad, las diferencias en los procesos cognitivos en función de las variables culturales, incluyendo lo social y lo ecológico.
2. Intentar comprender las uniformidades, la universalidad o la consistencia intercultural en los procesos cognitivos, de modo que generalizaciones válidas puedan hacerse acerca del funcionamiento cognitivo humano.

Y en relación a las hipótesis o leyes del desarrollo cognitivo ya establecidos en la cultura occidental una tercera meta debe ser formulada:

3. Los occidentales debemos examinar el conocimiento que tenemos acerca del desarrollo de las operaciones cognitivas para descubrir su grado de aplicabilidad y generabilidad a otras poblaciones. El grupo de objetivos más usuales encierra entonces tres metas distintas:

a. “transportar” nuestras actuales leyes e hipótesis a otros ambientes culturales para examinar su aplicabilidad y generabilidad.
b. “Explorar” nuevos sistemas culturales para descubrir variaciones cognitivas y diferencias que no hemos experimentado en nuestro propio contexto cultural.
c. Comparar nuestra primera comprensión, con nuestro nuevo conocimiento en culturas diversas para “generar” más descripciones universales, hipótesis y leyes del funcionamiento cognitivo humano.

El planteamiento de estas metas supone adoptar una estrategia de investigación y un conjunto de técnicas de investigación, que implican estas interrogantes:

¿Cuándo podemos comparar?
¿Cuántos deberíamos comparar?
¿Cómo deberíamos comparar?

Las respuestas han sido esbozados por J.W.Berry y P. R. Dasen que plantean que sólo se puede comparar cuando existe continuidad o la dimensión de identidad, al menos tres comparaciones son necesarias y existen tres criterios para implementar una comparación exitosa: equivalencia funcional, equivalencia conceptual y equivalencia métrica.

Por otro lado es necesario tomar en consideración los métodos “emic” y “etic” que la antropología cultural ha aportado siguiendo una distinción en lingüística entre fonémico y fonético, el método émico estudia el comportamiento desde el interior de un sistema, examinando sólo a una cultura y la estructura es descubierta por el analista y los criterios son relativos a las características internas. El método ético estudia el comportamiento desde una posición externa al sistema, examinando muchas culturas y comparándolas: la estructura es creada por el analista y los criterios son considerados absolutos o universales.

La adopción del método ético, supone una metodología utilizada en los estudios interculturales comparativos que requieren un manejo coherente de las técnicas, el conocimiento etnológico y la competencia lingüística de los sujetos de la cultura a investigarse. En suma, es urgente una adecuación metodológica e instrumental en las investigaciones que enriquezcan el marco teórico conceptual a nivel epistemológico, a nivel de contenidos se requiere ampliar el estudio a una muestra ecológica y cultural representativa de lo andino. Y a nivel metodológico se debe centrar el estudio en observaciones etnográficas, tal como lo señala Gustavo Gottret.


Posibilidad de la interculturalidad e interculturalidad posible en la educación.

El concepto de cultura es tan amplio y polisémico, que en la actualidad muchos entienden como las “maneras de vivir juntos” dentro de una ética global moldeado más por la interdependencia de los pueblos en una convivencia intercultural. Ese compromiso con el pluralismo, implica, asumir la tolerancia, el discenso, la alteridad, así como el respeto y la aceptación de la pluralidad de culturas en todas sus complejidades desde la dimensión educacional y la concurrencia en ella de la investigación psicológica. En ese sentido la interculturalidad constituye una realidad vivida y signada por la diversidad en la que interesa más antes que la mera descripción o visión estática la opción plural como una tarea (Bildung) (Godenzzi: 1996: 14) que supone entender la interculturalidad como noción operativa que a partir de un estado-de-cosas x, pretende orientar un proceso conducente a una situación-meta y, en la que:

· El estado-de-cosas x corresponde a una realidad fuertemente marcada por el conflicto y las relaciones asimétricas de poder;
· La situación-meta y se refiere a las relaciones dialógicas y equitativas (en términos económicos, sociales y políticos) entre los actores miembros de universos culturales diferentes;
· El paso de un estado-de-cosas x a la situación-meta y es un proceso de negociación social en el que todos los interlocutores, en especial los de los sectores, o pueblos más afectados, van adquiriendo autonomía, responsabilidad ciudadanía e igualdad de derechos.

Este marco conceptual esbozado por Godenzzi, (1996:15) orienta la educación intercultural como una propuesta pedagógica que, a partir de un estado-de-cosas x, pretende orientar un proceso conducente a una situación-meta y, en la que:

· El estado-de-cosas x corresponde a las repercusiones que las relaciones asimétricas de la sociedad tienen en las relaciones que se establecen entre los diferentes actores educativos, así como a la subordinación de sistemas de conocimientos y de valores a un sistema hegemónico;
· La situación-meta y se refiere a un ámbito de relaciones pedagógicas dialógicas y equitativas en el que se da la articulación -crítica y creativa- entre los diversos sistemas de conocimientos y de valores;
· El paso de un estado-de-cosas x, a la situación-meta y es un proceso planificado de acciones educativas de negociación permanente entre los diferentes actores, directa e indirectamente involucrados en tal proceso.


Referencias Bibliográficas


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Cole, M. & Scribner S. (1977) “Cultura y pensamiento” Relación de los procesos cognoscitivos con la cultura, Limusa México.
Dasen, P. Et al. Resumen de la investigación piagetana intercultural traducido por Jhony Romero del inglés (Cross-piagetian research a sumary) en Berry J.W. y Dasen P.R. (comps) págs. 409-423, Cultura y conocimiento; estudios de Psicología intercultural. Butler E. Tanner Ltda.. Londres.
Gottret, G. (1989) “Strategies cognitives chez les enfants aymaras: posibilités et limites méthodologigues d´une apprroche “etique deriveé” en: J. Retschitzki, M Bosel, & P. Dasen (Eds.) La Recherche interculturelle, tome II, Paris L´Hartmattan.
Gottret, G. (1994) “ Estructuras cognitivas y afectivas de madres y niños andinos” en: Educación, Lengua y Cultura N° 01, Año I, La Paz. Págs. 18-23.
Gottret, G. (1996) “Jeu et strategies cognitives chez les enfants aymaras de la Bolivie” Editions Universitaires Fribourg Suisse. Volume 6.
Godenzzi, J. C.(1996) “Educación e interculturalidad en los Andes y la Amazonía” Centro Bartolomé de las Casas, Cusco.
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Piaget, J. (1967) “Psicología del niño” Morata, Madrid.
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Piaget, J. (1995) “La Construcción de lo real en el niño” Grijalbo, España.
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Sánchez Garrafa, R. & Valdivia G. (1994) “Socialización infantil mediante el juego en el sur andino” Documento de trabajo N° 2, Fundación Bernard Van Leer – Ministerio de Educación.
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Reategui, N.(1990) “Estructuras cognitivas y afectivas de madres y niños andinos” UNICEF, y Ministerio de Planeamiento y coordinación, La Paz Bolivia.
Thorne, C. ( 1997) “Piaget entre nosotros” Pontificia Universidad Católica del Perú, Lima.

* Artículo publicado en "Autoeducación" de Lima, "Candidus" de Venezuela, y otras publicaciones en Chile y México; y por su importancia en los estudios interculturales y de la Psicología, reproducimos debido a muchas peticiones de estudiosos del tema.

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miércoles, diciembre 03, 2008

Subversión, perversión y transgresión en la narrativa de Feliciano Padilla.



Walter Paz Quispe Santos

Hay dos relatos prototípicos en la narrativa de Feliciano Padilla que nos permite explicar algunas de sus tensiones básicas. Se trata de “Sonata de los caminos opuestos” que se encuentra en su libro de cuentos “Amarillito Amarilleando y otros cuentos” (2002) y “La bella Marcolina” del libro “Pescador de Luceros” (2003). El primero narra la historia de Manuel, un humilde campesino de Khero, abatido por las balas represivas que busca salvar su vida incesantemente en medio de cadáveres regados en la pampa, y que al final comprueba con tristeza que su propio hijo Pedro era el traidor en el momento en que era enterrado vivo en una fosa común. El otro relato trata de la historia de un grupo de señoritas acosadas por su profesor Pedro Ascaroso al que le llamaban “calibre 48”. La narración hace referencia al hecho de un acoso sexual colectivo a cambio de unas notas de asignatura, al que efectivamente se atreven a cumplir con las exigencias del susodicho con un final inesperado. Marcolina la mujer más codiciada y bella por todos y por el profesor, resulta siendo un varón que hace de las suyas con el acosador y despachando al depravado al hospital con una incontenible hemorragia.

Se trata de dos relatos que nos sugieren dos aspectos fundamentales en la reflexión psicoanalítica. La subversión y perversión como actos de transgresión de modos convencionales legitimados de poder y de vida social. En el primer relato, diremos que la subversión está asociada con la noción de sistema. Cuando el sistema parece intolerable, el medio más apropiado para destruirlo es la subversión; y a su vez la subversión tiene relación con un sistema. La subversión sustituye al otro que gira en torno a la palabra revolución, y la narración de Feliciano Padilla toca buscar en sus relatos ese cambio. Quien se llame revolucionario no puede aceptar que la subversión signifique renunciar a la revolución: para él, la subversión es el vehículo de que se vale la revolución. Lo que expresan o connotan muchos de los cuentos y relatos de Padilla es la radicalidad de los cambios o de una conmoción que no introduce necesariamente un nuevo orden, negación de la negación. Al parecer lo que hace la subversión es deformar más que transformar. Mientras que la revolución, al menos en el empleo de la palabra que nos ha acostumbrado la estética marxista, significa más tomar el poder que destrucción del poder: paso de aparato del Estado a otras manos, más que abolición del Estado. La revolución sólo deforma para reformar, por lo tanto no es sino reformista. En ese sentido es más nihilista: invita más a poner el acento sobre la revuelta que sobre la revolución. Lo que narra Feliciano Padilla, en “Sonata de los caminos opuestos” es este primer movimiento. Esta primera aproximación a comprender la narrativa se sostiene mejor desde una opción historicista, porque la misma se preocupa de la relación tanto explícita como implícita, entre la literatura y los sucesos temáticos sociales de nuestro país y sobre todo por la forma como el escritor opta por describir una manera en la obra literaria, “una perspectiva del mundo”. El relato en mención nos muestra la escisión de nuestro país en tiempos de violencia, y es el mejor testimonio de una época y una de las meditaciones sobre el poder. Sus personajes como Manuel o Pedro sólo expresan esas rebeliones del sentimiento y de las formas actuales de la tragedia como expresión real de un determinado contexto como la violencia social y política que padeció nuestro país.

En cambio, “La bella Marcolina” expresa otra categoría de sentidos y connotaciones diferentes. Se trata un ejemplo de lo muchos llaman la perversión. Los diccionarios psicoanalíticos e ideológicos coinciden en señalar que se trata de un cambio de “bien” a “mal”. Por lo tanto, se concibe como una anomalía, una desnaturalización que es singularmente una depravación. El antónimo de perversión es corrección. En suma la perversión es concebida como la desviación de las tendencias normales, una anomalía. Es anormal en los dos sentidos, es una desviación con respecto a una media y también una desviación con respecto a la norma. No es usual ni común hacer orgías colectivas en una sociedad donde la moral predominante es la cristiana y que los seres se permitan esas prácticas sexuales como media y norma. El hecho que las dos desviaciones se confundan significa que la media es la norma, o a la inversa, que la norma es la media, o sea que la virtud está en el justo medio. Desde esta perspectiva el hombre ideal es el hombre medio con respecto al cual los demás son anormales, especialmente los perversos. En la narrativa de Feliciano Padilla, “Pedro Ascaroso” o Dr. Calibre 48 es la expresión del perverso, el individuo en quien algo está pervertido y que manifiesta su perversidad por medio de actos perversos como invitar a las señoritas a realizar una orgía colectiva a cambio de unas notas de asignatura. Así pues, la perversión designa en un primer momento la desviación en contra de la naturaleza. En esta misma lógica que subyace nuestro análisis, Marcolina también es la representación de la perversión masculina en femenina; es decir para unos modelos de crítica literaria, pero para otros como el feminismo radical, los estudios contemporáneos del género, las teorías queer y de perspectiva homosexual son legítimamente válidas, y no son actos pervertidos, sino construcciones socioculturales en la mirada por ejemplo de Judith Butler. Lo que especifica en una mirada psicoanalítica la perversidad no es competencia de la patología sino de un modelo de moral. En suma, la narrativa de padilla implícitamente muestra una apreciación moral de la inmoralidad, o sea en “La bella Marcolina” nos presenta “una opción inmoral” sobre la cual irónicamente hace “una apreciación moral”.

El itinerario que hemos mostrado hasta aquí, era a partir de estos dos relatos presentar representaciones de la subversión y la perversión. Pero lo que nos interesa a partir de este cotejo es presentar una nueva reflexión analítica: la transgresión. La misma que nos permite señalar que tanto la subversión y la perversión definen a la transgresión. Se trata de confrontaciones con lo establecido y convencional, con lo legitimado desde el poder y con lo aprobado y normado como correcto por la sociedad en las prácticas cotidianas. Si es una ley divina, entonces la transgresión es pecado; si se trata de una ley moral, la transgresión es una falta; si de lo que se narra es de la ley civil, la transgresión es un crimen o un delito; si de ley política, en ese caso la transgresión constituye un acto subversivo. Entonces lo que se pervierte son las normas, especialmente las normas sociales. La perversión que se transgrede es una liberación. Así mismo, la subversión puede movilizar a la perversión, a condición de que se definiera la perversión de una manera reducida, únicamente por la transgresión, y a la vez de una manera amplia, por la transgresión de toda norma.

Finalmente Feliciano Padilla, nos muestra en su literatura una perversión subversiva, sobre todo cuando se inscribe en la subversión. La perversión se vuelve subversiva cuando niega toda realidad en tanto que normativizada, y la norma misma en tanto que expresión del sistema. Así pues, cuando la desviación es, por una parte, consciente, es impugnación y provocadora sobre todo cuando nos invita a tomar conciencia del sistema y de lo que es a la vez intolerable y vulnerable. Y todo eso es sencillamente transgresión.

Fuente: TOTORIA Nº 03 del diario "Los Andes"
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viernes, noviembre 07, 2008

QHWAZ-ZH ZHOÑI - QUT ZH ZHOÑI O SIMPLEMENTE LA NACION URU


Los Urus se reunieron estos días para hacer conocer al mundo de que existen y son una cultura viva... los adultos y los niños, sus símbolos y sus sueños... y como en los viejos tiempos en medio del lago Titikaka... y en sus ríos. Los Urus milenarios, cuya historia es más antigua que los hispanos, aimaras y quechuas, e incluso los puquinas... alguna vez no se consideraban hombres comunes, sino una raza rara, hoy siguen mostrando la misma fuerza de aquellos tiempos... La Isla flotante de Totora los Urus fue el escenario del majestuoso encuentro donde recordaron siglos de existencia. Y es justo que así sea.
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Somos Urus del agua y del Lago Titikaka

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Urus de Chulluni

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Urus y de todas partes



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Nosotras somos Urus... ¿y que?


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"Los Urus somos eternos e inmortales, por eso nunca moriremos"


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Los Urus: Chipayas, Iru Witus, Muratos... Chullunis... y ¿dónde están los Chimus?



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Las islas flotantes de los Urus con sus mil rostros



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