martes, setiembre 07, 2010

BIOLOGIA DEL CONOCER Y DEL APRENDIZAJE



Humberto Maturana Romesin

No soy educador, no tengo ese privilegio, toda mi experiencia en Educación se debe a que soy profesor universitario. Uno no estudia para ser profesor universitario y eso es bueno y malo. Es bueno, porque es una oportunidad para desenvolverse como tal desde la seriedad del hacer en el dominio de acciones que se enseña, y es malo, porque hay muchas cosas que tienen que ver con el aprender o con el educar que uno ignora. De modo que no voy a hablar, ahora, sobre Educación, aunque intentaré responder a algunas preguntas sobre Educación. Yo trato a mis alumnos, en mi laboratorio, como miembros de un taller renacentista, es decir, mi laboratorio es un lugar donde ellos vienen a hacer y a reflexionar sobre su hacer. Es desde esa perspectiva y de la reflexión acerca del fenómeno del aprender y del conocer como biólogo, que diré algunas cosas sobre Educación. En cierta manera quiero orientar esta exposición en torno a tres preguntas:
- ¿Qué es el educar?
- ¿Qué se espera del educar?, y
- ¿Cómo es posible educar?
Y para hacer esto, quiero reflexionar, ante ustedes, respecto de tres temas:
- Sobre el saber y el aprender
- Sobre la realidad, y
- Sobre lo social y el amor.
¿Qué es esto del saber y el aprender?

Las teorías que corrientemente usamos para hablar de aprendizaje, de conocimiento o de saber, nos llevan a suponer que el aprender es la captación de algo independiente de nosotros. De aquí surgen al menos dos preguntas: ¿Consiste, operacionalmente, el saber en poder hacer referencia a algo independiente del que dice que sabe?, y el aprender, ¿consiste en la captación de algo externo e independiente de uno? Mi respuesta es que eso no pasa y no es posible debido a la naturaleza de nuestra constitución como seres vivos.

Nosotros como seres vivos somos sistemas determinados en nuestra estructura, y lo que pasa con nosotros en cada instante dependen de nuestra estructura en ese instante. En ese sentido, no somos distintos, por ejemplo, de una grabadora. Si uno se acerca a la grabadora y aprieta un botón para hacerla funcionar y no funciona, uno no recurre al médico para que examine el dedo, uno recurre al técnico en grabadoras para que examine la estructura de la grabadora. La grabadora es un instrumento, es un objeto, es un sistema determinado en su estructura. Lo que pasa con la grabadora depende de cómo está hecha. Lo que la interacción hace es solamente gatillar, desencadenar, en la grabadora un cambio estructural determinado en ella.
Nuestra situación como seres vivos no es diferente. Lo que a nosotros nos pasa en cada instante depende de cómo somos en ese instante y no somos sistemas con una estructura permanente, somos sistemas con una estructura en cambio continuo: un cambio que sigue un curso u otro, según las contingencias de nuestras interacciones. Pero, en cada instante, lo que nos pasa está determinado en nosotros. En este instante, lo que ustedes oyen de lo que yo digo, depende de ustedes no de mí. Cierto, y soy la instancia en la cual ese oír se da, pero lo que ustedes oyen, cada uno de ustedes, depende de ustedes, no de mí.

¿Y qué será “aprender” entonces?
El aprender tiene que ser algo diferente del captar algo externo, puesto que no se puede dar el captar algo externo, ya que en la interacción, lo que a uno le pasa, depende de uno.

¿Qué será el conocer en estas circunstancias?
Todos nosotros, como profesores o maestros, en algún momento determinado, decidimos si nuestros alumnos saben o no. O si alguien que habla acerca de algo, sabe o no sabe. Ustedes escuchan lo que yo digo es o no es válido, si sé o no sé.

¿Cómo pasa esto? ¿Qué hace uno al oír lo que el otro dice?
Lo que uno hace es escuchar al otro y decidir si el otro sabe o no sabe sobre la base de que lo que uno escucha del otro satisfaga o no ciertas nociones que uno tiene respecto de lo que uno escucha. De modo que el conocer es una descripción que uno le hace al otro cuando la conducta del otro satisface el criterio de validez que uno pone al escuchar.

Si yo digo que sé tocar el piano, y ustedes para comprobarlo me ponen ante uno, y yo pulsando algunas teclas produzco una melodía, es posible que alguno de ustedes diga: “¡Ah!, claro, sabe tocar el piano”. Pero Claudio Arrau, allá atrás, dirá: “¡No!, no sabe tocar el piano”. ¿Cuál es la diferencia? La diferencia está en el escuchar, está en el criterio que ustedes, Y Claudio Arrau ponen al escuchar para aceptar o rechazar lo que yo hago como conducta adecuada o no adecuada en el dominio del escuchar el tocar piano.

El conocimiento es una adscripción que un observador le hace a otro cuando acepta la conducta del otro como adecuada en el dominio en que escucha. En estas circunstancias, ¿en qué consiste el aprender? Todo profesor sabe que un alumno puede aprender al escuchar al profesor y cada vez que un alumno se aprende el escuchar del profesor, lo que hace, en respuesta a las preguntas que el profesor hace, es satisfacer el criterio de aceptación que el profesor tiene en el dominio en que hace la pregunta, y recibe una buena nota.

Pero, ¿cómo se da ese aprender el escuchar del profesor? ¡Se da en la convivencia! El aprender es un fenómeno de transformación estructural en la convivencia.
Nosotros nos dirigimos, frecuente, el uno al otro, en el supuesto de que el otro no cambia y muchas veces nos quejamos: “¡Oye!, pero ¿qué te hiciste en el pelo?” Es decir, objetamos el cambio, le exigimos al otro una constancia estructural que, de hecho, no tienen ni puede tener. Si uno no ha visto a un amigo durante 20 años y se encuentra con él y le dice: “¡Hola!, pero si estás igual, si los años no pasan por ti!” El amigo sabe que efectivamente ha cambiado mucho, pero hay algo que permanece invariable, que es lo que uno reconoce. Lo interesante es que nuestra actitud es de no aceptar el cambio sabiendo, sin embargo, que estamos en cambio continuo.

Todo ser vivo existe en interacciones en un medio. Lo que le pasa a este ser vivo en sus interacciones es que cada encuentro con el medio gatilla en él un cambio estructural particular, determinado en él en su estructura en el momento del encuentro. Cada encuentro del medio con el ser vivo gatilla en el medio un cambio estructural determinado en el medio. La consecuencia inevitable y espontánea de esto, es que en una historia de interacciones recurrentes, ser vivo y medio cambian de una manera congruente, y lo hacen de la misma manera como el pie y el zapato cambian congruentemente con el uso del zapato.

Si ustedes se compran un par de zapatos nuevos, los escogen cómodos y los usan todos lo días, al cabo de dos años descubrirán que el pie y el zapato son diferentes a como eran cuando compraron lo zapatos, pero han permanecido congruentes. El zapato nuevo, ahora viejo, es deliciosamente confortable, Pie y zapato con el uso cambia de manera congruente. Si ustedes hubieran tomado una fotografía de sus pies dos años antes, cuando compraron los zapatos (y digo dos años porque los zapatos con lo caros que son deben durar dos años), y la comparan con una fotografía tomada ahora, dos años después, observarían que son diferentes. La textura de la piel es distinta, los lugares donde la piel se ha engrosado son diferentes y el zapato tiene una forma congruente, con el pie de ahora, no de antes. Y todo esto habrá ocurrido sin ningún esfuerzo, ni por parte del pie, ni por parte del zapato, en una historia de interacciones recurrentes, en la cual cada interacción gatillaba en el uno y en el otro cambios estructurales determinados en el uno y en el otro.

En el caso del ser vivo, lo que uno ve es que organismo y medio cambian juntos.

Frecuentemente uno mira a un ser vivo en una cierta circunstancia en la cual se mueve con soltura, u pensándolo en relación a otra circunstancia anterior completamente diferente, se pregunta: ¿cómo pudo este ser adaptarse a estas circunstancias?, ¿cómo esta persona pudo aprender a comportase adecuadamente en este medio? Y uno hace estas preguntas como si ese ser hubiese hecho lo que uno pregunta. El modo de preguntar prejuzga una respuesta.


¿Cómo pudo este organismo acomodarse a estas circunstancias? Dice que lo que hay que explicar es la acomodación.

¿Cómo puedo esta persona aprender a vivir de esta manera? Dice que lo que hay que explicar es el aprender.

La pregunta hecha así oculta la historia. Uno no ve que esta es una historia de transformación congruente y uno habla como si este ser vivo hubiese tenido que captar las características de esta circunstancia. Pero en el momento en que uno mira la historia del ser vivo, en el momento que uno miro los procesos involucrados en el vivir, uno descubre que eso no es así, y ve que ser vivo y circunstancia han cambiado de manera congruente. El niño entra al colegio por una puerta y si no se desintegra en el camino, siete años después sale por otra. Entra con una cierta característica, se encuentra en una cierta circunstancia y sale en otras circunstancias. Si uno no mira la historia, esto parece una cosa extraordinaria. Pero, si uno mira la historia, uno ve que el niño y su circunstancia han ido cambiando de manera congruente, día a día, a lo largo de esos siete años. Cuando uno entra a estudiar Medicina, entra por una puerta y sale por otra, entra en ciertas circunstancias y sale en otras circunstancias. Aunque la fotografía de la puerta de entrada de la universidad parezca ser la misma, es distinta.

Si uno no se encuentra, a lo largo de sus estudios, con el continuo relato de lo difícil que es el tema que uno estudia, si uno no se encuentra con el continuo comentario de que esta temática es muy complicada o es muy aburrida, uno flota a través de esos estudios, de la misma manera que el pie y el zapato flotan uno con el otro en el continuo cambio estructural congruente que tienen lugar por el mero hecho de estar en interacciones recurrentes.

Organismo y medio cambian necesariamente de manera congruente mientras el organismo viva; y si el medio es otro ser humano, dos seres vivos en interacciones recurrentes cambian juntos de manera congruente. Exactamente de la misma manera como ocurre en la historia del pie y del zapato. Aquello a lo cual hacemos referencia cuando hablamos de aprender, es el resultado de una historia de transformación congruente, de dos o más sistemas que interactúan recurrentemente visto al mirarlos en distintos momentos de esta historia. Se salta uno la mirada a la historia, y uno habla de aprender.

El fenómeno de aprendizaje es un fenómeno de transformación en la convivencia, y porque es un fenómeno de transformación en la convivencia, es que el estudiante, dependiendo del tipo de convivencia en que se encuentre. O “se aprende” al profesor o aprende la materia.

Si el alumno convive con el profesor de una cierta manera, aprende el escuchar del profesor, si convive con él de otra manera, aprende otro escuchar que viene a ser el poder manejar un cierto dominio de acciones, una materia.

Quiero ahora hacer algunas reflexiones sobre la noción de realidad porque “vivimos un mundo” en el cual usamos lo real como argumento en nuestras interacciones con los demás. Así, corrientemente decimos: “esto es así, esto es real”, o a veces, en vez de realidad usamos la expresión “objetivo”. “Estoy siendo objetivo”, “lo que digo es objetivo”.

¿Qué es lo que hacemos en estos casos? Si como seres vivos y como observadores somos seres determinados en nuestra estructura, de modo que lo que como observadores distinguimos como lo externo sólo gatilla en nosotros cambios estructurales determinados en nosotros, ¿qué sentido tienen hablar de la realidad como algo independiente de uno? ¿Puede uno hacer eso? ¿Tienen algún fundamento hacer eso? En un sentido estricto, la respuesta es: no.

Nosotros, como seres vivos, no podemos distinguir en la experiencia, entre lo que llamamos ilusión y percepción. De hecho, tenemos dos palabras en la vida cotidiana que hacen referencia a esto y nos conducimos con respecto a ellas admitiendo, de hecho, que en la experiencia no podemos distinguir entre ilusión y percepción. Estas dos palabras son: mentira y error.

Mentira es cuando decimos que hemos dicho o hecho algo sabiendo, en el momento de decirlo o hacerlo, que lo que hacíamos o decíamos no era válido. Cuando a uno le dicen “mientes”, le están diciendo: en el momento en que tú dices lo que dices, tienen todos los elementos para decidir que lo que dices no es válido. Pero cuando uno dice “cometí un error”, “me equivoqué”, uno está diciendo una cosa profundamente diferente. Uno está diciendo, “en el momento en que hice lo que hice o dije lo que dije, yo lo viví como legítimo”. Es desde ahora, desde otro momento experiencial que, con otros criterios, yo digo que aquello que yo viví como legítimo, así lo viví. El error es siempre a posteriori. El error es una experiencia desvalorizada como error, se vive como legítima. No hay modo de saber en el momento en que uno se equivoca, que se equivoca. La equivocación es siempre después.

Con la ilusión pasa lo mismo. Saludamos en la calle a gente que confundimos con otra: “¡Hola, Juan! Discúlpeme, pero me equivoqué”.

Pero en este encuentro con Juan, me pasan todas las cosas que le pasan a uno cuando se encuentra con Juan. Si Juan es mi amigo, me siento feliz, toda mi fisiología es la de un encuentro con un amigo. Pero si Juan es mi enemigo digo ¡Caramba, ahí viene Juan!, ¡Que no me vea! Se me paran los pelos, transpiro, es decir, tengo toda la fisiología del encuentro con una persona que no quiero. Si luego me doy cuenta de que no era Juan diré: ¡Ah, era una ilusión, no era Juan! Todo por nada. Sin embargo, en el momento en que me encontré con Juan, tuve la fisiología correspondiente a la emoción de mi encuentro con Juan. Si luego digo que se trató de una ilusión el encuentro con Juan, desvalorizo mi experiencia primera con frecuencia a una segunda experiencia, pero eso no altera lo que viví. En la experiencia no podemos distinguir entre ilusión y percepción.


No hay modo de que uno pueda hacer una afirmación fundada en la distinción experiencial entre ilusión y percepción, porque esa distinción no se puede hacer en los términos en que corrientemente uno la hace en la vida cotidiana.

Cuando uno va a pescar truchas, tira el anzuelo de modo que roza el agua. La trucha que salta y se engancha, dirá después: ¡Oh, era un anzuelo! La trucha no puede distinguir en la experiencia entre ilusión y percepción, sólo lo puede hacer después.

La distinción entre ilusión y percepción es a posteriori. La trucha sabe que el anzuelo es anzuelo solamente después de ser pescada. Esta indistinguibilidad experiencial es una condición constitutiva de los seres vivos, es una condición propia de los sistemas determinados estructuralmente.

En estas circunstancias, ¿qué sentido tienen hacer una afirmación sobre la realidad?, ¿qué es lo que está diciendo uno cuando dice que es objetivo? Y ¿qué es lo que está haciendo uno con el otro, cuando uno dice que es objetivo? Cada vez que uno esgrime el argumento de la objetividad, lo que uno está haciendo es exigirle al otro que se conduzca como uno quiere. Una afirmación que se declara objetiva es una petición de obediencia.

No es culpa mía; es parte de una dinámica de la relación, Piensen, recuerden ustedes los momentos en que dicen que son objetivos. “Yo soy objetivo”, “sé objetivo”. ¿Qué otra cosa le está diciendo uno al otro, sino esto, “haz lo que yo digo, porque yo tengo un acceso privilegiado a la realidad y es desde ese acceso privilegiado a la realidad que yo sé que lo que yo digo es válido con independencia de mí”.

Pero, no podemos tener ningún acceso privilegiado a una realidad supuestamente independiente de nosotros, porque no hay una operación que constituya ese acceso. Somos sistemas determinados en la estructura. No podemos distinguir en la experiencia entre ilusión y percepción.

La realidad es un argumento explicativo. Aclaremos. Cada vez que hablamos de la realidad, estamos usándola como un argumento explicativo de la experiencia. Pero, podemos usar la noción de realidad de dos maneras fundamentalmente diferentes, o mejor dicho, podemos usar la palabra realidad, para hacer dos cosas distintas. Podemos pretender que tenemos acceso a entes que existen con independencia de lo que nosotros hagamos, y que ese acceso privilegiado a lo que llamamos lo real, nos permite usar lo real para validar nuestras afirmaciones cognoscitivas. O, podemos reconocer que no tenemos ese acceso privilegiado, y descubrimos que aquello que connotamos con la palabra real se constituye en nuestra convivencia con otros. Estos dos modos de hablar de la realidad implican modos de relacionarse diferentes, y por lo tanto dinámicas de convivencia distintas.

Si yo pretendo tener un acceso privilegiado a la realidad, mi relación con el otro es siempre una exigencia: “tú estás equivocado”, o “estás conmigo” o ”estás contra mí”. En el fondo, en el momento en que uno adopta esa actitud, no tienen escapatoria, está inmerso en la negación del otro bajo la pretensión de tener un acceso privilegiado a cómo las cosas son en sí. Si vive en la exigencia y uno se vuelve ciego al otro.

Si nos hacemos cargo de que no podemos distinguir entre ilusión y percepción en la experiencia, y reconocemos que ninguno de nosotros puede tener acceso privilegiado a entidades de existencia independiente de lo que nosotros hagamos, entonces nuestras afirmaciones cognoscitivas dejan de ser peticiones de obediencia, dejan de ser exigencias a otro y pasan a ser invitaciones de convivencia. “Yo sé” pasa a significar: yo te propongo que hagamos esto, que miremos de esta manera, que escuchemos de esta manera, que configuremos este ámbito de explicaciones. El otro puede proponer algo diferente y su proposición es de hecho reconocida como diferente y su proposición es de hecho reconocida como tan legítima como la nuestra, aunque no la aceptemos.

Cuando pretendo tener un acceso privilegiado a la realidad la proposición del otro, si no coincide con lo que yo pienso, pasa inmediatamente a ser ilegítima, porque yo sé de partida que el otro está equivocado. Cuando me doy cuenta de que no puedo distinguir, en la experiencia, entre ilusión y percepción, yo sé que el otro está en la misma situación que yo, que ninguno de los dos tenemos un acceso privilegiado a una realidad independiente y trascendente, por lo tanto, sé que no puede exigir. Lo que puede hacer es invitar. El darse cuenta de todo esto no es superfluo, es revelador, y lo que nos revela es que el mundo que vivimos, el mundo que conocemos, el mundo que aprendemos, lo creamos, lo traemos a la mano en nuestra convivencia con otros. Pero nos damos cuenta de algo más, nos damos cuenta de que distintos modos de convivencia crea, traen a la mano mundos distintos, y el traer a la mano mundos distintos trae a la mano distintos modos de validar las explicaciones que damos a los otros y a nosotros mismos. Así, yo hablo de dos caminos explicativos diferentes según cómo se plantee uno la pregunta por el conocer.

Nosotros somos observadores en el observar, de hecho, seres humanos, en la experiencia del vivir en el lenguaje, y desde allí nos preguntamos y escuchamos. Como resultado hay dos caminos explicativos fundamentales que dependen de nuestro escuchar, de qué escuchamos o a qué atendemos para aceptar una conducta como válida en el dominio en que hacemos la pregunta. Uno es el camino explicativo en el cual uno espera una referencia a una realidad independiente de uno. Yo lo llamo el camino de la objetividad sin paréntesis. El otro es el camino en el cual uno se da cuenta de que no puede hacer referencia a una realidad independiente de lo que hace como observador para validar su explicar porque no puede distinguir, en la experiencia, entre ilusión y percepción. Yo llamo a este camino explicativo el camino de la objetividad entre paréntesis. En el camino explicativo de la objetividad una referencia a lo que yo considero lo real para aceptar lo que dice. Si no hallo tal referencia considero que lo que el otro dice es un error. En el camino explicativo de la objetividad entre paréntesis no busco en mi escuchar una referencia a una realidad independiente de mí para validar mi explicar, sino que busco las coherencias operacionales que según el que explica den validez a su explicar.

Si ustedes atienden bien, se darán cuenta que todo dominio cognoscitivo es un dominio de explicaciones configurado como un dominio de coherencias experienciales. Mas aún, se darán cuenta de que todo dominio cognoscitivo es un dominio de coherencias experienciales usadas para explicar la experiencia. La Química, la Física, la Filosofía, el ajedrez... cualquier dominio de coherencias experienciales es un dominio de explicaciones definido por las coherencias experienciales que especifican la validez de una afirmación cognoscitiva en él. Por esto mismo, cada dominio cognoscitivo es un dominio de realidad legítimo, configurado por las coherencias experienciales que lo constituyen, no por una referencia a una realidad independiente y transcendente. El poner la objetividad entre paréntesis indica por lo tanto que me doy cuenta de que no puedo hacer referencia una realidad independiente de mí para validar mi explicar y que me hago cargo de que lo que valida mi explicar son las coherencias experienciales que uso al proponer el mecanismo que genera la experiencia que explico.

Así, en el camino explicativo de la objetividad entre paréntesis tengo muchas realidades constitutivas; es decir, tengo muchas realidades constitutivas; es decir, tengo muchos dominios de realidad, cada u no constituido como un dominio de coherencias experienciales, y, por lo tanto, como un dominio cognoscitivo y un dominio de explicaciones.

En estas circunstancias, en la explicación del fenómeno biológico de la convivencia, lo que uno descubre, en relación con esta reflexión, es que habrá tantos dominios de convivencia como modos de vivir juntos se den. Habrá tantos dominios de realidades como modos de vivir juntos se den. Desde luego no serán todos iguales, ni igualmente placenteros para cualquiera de nosotros en particular, pero todos legítimos, Y es precisamente porque todos los dominios de realidad que surgen en este camino explicativo son legítimos, aunque distintos, que una afirmación cognoscitiva es una invitación, y no una exigencia, Esto tiene consecuencias fundamentales en el espacio que nos interesa, que es el de la educación: la convivencia con el niño, con el joven o con el adulto, en lo que llamamos el fenómeno educativo, configurará “un mundo” que será según como sea esa convivencia.

La Biología no nos determina en el futuro.

En la concepción, el ser vivo se inicia en el vivir con una estructura inicial que no determina lo que le va a pasar, pero que sí específica un campo de posibilidades, un campo de historias individuales posibles para ese vivir. Pero, ¿cuál de esas posibilidades, cuál de esas historias individuales se realizará de hecho? Todo depende de la historia de interacciones de ese ser vivo. Por esto, ninguno de nosotros nación determinado a ser de ninguna manera particular en el campo de posibilidades especificado por nuestra estructura inicial, y somos ahora como somos en la realización de una forma de ese campo de posibilidades como resultado de nuestra historia. Hay algo más. En tanto Homo sapiens sapiens, todos comenzamos con el mismo campo fundamental de posibilidades humanas. Así, cada niño será el ser humano que su historia configura en un proceso de epigénesis en el que lo que pasa surge en la transformación de la estructura inicial de manera contingente a la historia del vivir en la que niño y circunstancia cambian juntos de manera congruente. Es en el manejo de la circunstancia, del espacio de convivencia en que el niño, el joven o adulto crece, donde está la responsabilidad y la tarea del educar porque cada uno de nosotros es y será, de una u otra manera, según cómo vivamos.

No es trivial vivir de una manera u otra. Cuando en el mundo popular cotidiano se dice, “dime con quién andas y te diré quién eres”, se hace referencia a algo fundamental y que todos conocemos, esto es, a la historia de transformaciones congruentes de los que conviven.

Si yo vivo en la injusticia, no puedo ser sino injusto, aunque si soy capaz de reflexionar puedo constituirme en un luchador total contra la injusticia.

No da lo mismo vivir de una manera que otra; no da lo mismo vivir en la miseria que vivir en la abundancia. La corporalidad es distinta, no solamente por factores nutricios. La sensibilidad es distinta, el desarrollo psicomotor es diferente, la capacidad de ver de sentir y oír es completamente distinta.

Pienso que, justamente por eso, la tarea de la educación es fundamental. De hecho, para mí, es la más importante de un país. La historia de la humanidad no sigue el curso de lo económico, no sigue el curso de los recursos, aunque haya aquí economistas que no estén de acuerdo. La historia de la humanidad sigue el curso de los deseos, del tipo de vida que queremos vivir, porque son nuestros deseos los que determinarán qué es un recurso y qué no lo es, qué es una necesidad y qué no lo es.

El aire puro de Santiago será un recurso en la medida en que queramos tener aire puro, porque en el momento en que efectivamente queramos tener aire puro, haremos las acciones que lo constituyan. El aire puro es algo que se constituye en el hacer del vivir. Si queremos una sociedad democrática, nuestros hijos serán capaces de vivirla en la medida en que vivan una sociedad democrática, y la viviremos en la medida en que la queremos, es decir, en la medida en que nuestras acciones la constituyan.

No es la razón la que guía lo humano, es la emoción. Los desacuerdos nunca se resuelven desde la razón, se resuelven desde la cordura. No es cierto que los seres humanos somos seres racionales por excelencia, somos, como mamíferos, seres emocionales que usamos la razón para justificar u ocultar las emociones en las cuales se dan nuestras acciones. Esto no es una desvalorización de la razón, es una invitación a darnos cuenta de que somos en el entrelazamiento del razonar y el emocionar en el vivir cotidiano, y a hacernos responsables de nuestros deseos.

¿Qué se espera de la educación?
La tarea de la educación tiene que ver con el tipo de mundo que queremos vivir.

¿Qué espero yo de mis alumnos?
Yo espero de mis alumnos que sean capaces de hacer cualquier cosa siendo responsables de lo que hace, y eso exige que sean capaces de reflexionar sobre su quehacer. Pero la reflexión es un acto que exige “soltar” lo que se tiene para ponerlo en el espacio de las emociones y mirarlo. Si tengo algo y no lo suelto porque temo perderlo, no lo puedo ver, y nunca reflexionaré sobre lo que tengo, So no soy capaz de asumir la actitud de dejar lo que tengo para mirarlo, nunca podré ser responsable de mis acciones, porque buscaré una justificación fuera de mi emoción, en la pretensión de tener un acceso a una realidad trascendente. Si miro lo que tengo puedo darme cuenta de si lo quiero o no lo quiero, y ese acto pertenece al emocionar, no al razonar aun cuando hablemos de lo razonable. Para hacer algo, sin embargo, requiero de la razón, pero no lo haré sin la emoción que sustenta la acción que quiero realizar.

La educación se da en la convivencia social.
La emoción que funda lo social, que hace posible esa convivencia, es el amor. Como ya dije, las emociones son disposiciones corporales dinámicas que especifican el dominio en que nos movemos en nuestro hacer, y que constituyen como acciones a nuestro hacer.

¿A qué atiendo yo cuando digo que existe en el otro o en mí tal o cual emoción? Si uno presta atención, descubrirá que uno atiende precisamente al dominio de acciones en el cual el otro o uno se está moviendo. El amor consiste en las acciones que constituyen al otro como un legítimo otro en convivencia con uno. El amor como toda emoción es un dominio de acciones, una clase de conducta. En ese sentido, el amor es el fundamento de lo social. Más aún, si uno mira la historia de lo humano, uno descubre que lo humano se constituye en la convivencia social en que surge el lenguaje, y esa convivencia e da en la aceptación del otro, no en la agresión, Y tanto en así que el 99% del sufrimiento humano viene de la negación del amor. Yo diría que el 99% de las enfermedades humanas viene de la negación del amor, y no estoy haciendo referencia a enfermedades psiquiátricas o psicológicas.

Piensen en lo que les pasa a ustedes cuando tienen problemas de amor: se resfrían, se caen, se rompen una pierna, aparece un cáncer, tienen problemas gástricos, aparecen úlceras; se abren a la invasión de gérmenes a los que antes eran inmunes.

Pienso que es posible educar responsablemente sólo si uno se hace cargo de la participación que uno tiene en el mundo que trae a la mano en la convivencia con el otro, ya sea como educador uno y el otro como educando, o viceversa, sin hipocresía, sin fingir que se está con el otro en la aceptación, cuando no se está. La educación responsable requiere reconocer que el amor es su fundamento.

Voy a terminar diciendo que yo soy absolutamente contrario a todos los artefactos que reemplazan al maestro o a la maestra. No me gustan las diapositivas ni las proyecciones. Prefiero estar presente en mi acción con mis estudiantes, porque lo que uno construye en la educación es un mundo con el otro y el mundo que voy a construir con el otro va a ser siempre configurado por mi vivir con él o con ella.

Está la historia de un profesor norteamericano que tenía que viajar y como tenía que hacer ciertas clases, llama a su ayudante y le dice: “Mira, aquí tengo una grabadora con un cassette con las clases grabadas. Si yo no llego a tiempo para la clase, por favor, haz escuchar a los alumnos mi clase”. Efectivamente, llega un poco tarde y se acerca en punta de pies al aula y oye su voz. “¡Ah!, claro, están escuchando mi clase”. Abre la puerta y ve una grabadora rodeada de once grabadoras. Y, para terminar quiero recordarles a San Francisco de Asís. Su don, el habla, estaba en el escuchar.

Yo les agradezco que hayan estado aquí porque de esta manera no hemos sido ninguno una grabadora para el otro.

Un nuevo libro sobre el Plan lector y textos informativos



Walter Paz Quispe Santos

Tengo la enorme satisfacción de acompañar a los educadores del “Círculo de Investigación para el Mejoramiento de la Calidad Educativa”, integrado por Celia Antonia Coaquira Mamani, Aurelia Machaca Cáceres, Claudia Mamani Mamani y Dina Inés Diaz Sucari; y otros educadores, a la presentación de su nuevo esfuerzo editorial. Se trata en realidad de una antología de textos funcionales orientados a desarrollar procesos y estrategias de comprensión lectora en niños y niñas del nivel básico. Sobre la comprensión de los textos en general y los textos informativos en particular, hubo muchas concepciones como por ejemplo: en la década del setenta, la comprensión era considerada como resultado directo de la decodificación, así los alumnos deberían de identificar las palabras, por lo tanto, la comprensión se producía automáticamente. Luego en la década del ochenta empezaron las preocupaciones por demostrar cómo explican y comprenden los estudiantes los procesos de lectura. A partir de este momento, gracias a la concepción constructivista de la memoria la comprensión ha pasado a considerarse un proceso mediante el cual el lector elabora un significado en interacción con el texto.

Hoy en los tiempos actuales la comprensión de lectura es el resultado de un conjunto de análisis visuales, fonéticos, sintácticos, semánticos y pragmáticos, que se suceden en paralelo e interaccionan entre sí. Los significados de los textos tanto locales como globales, son representados en la memoria mediante secuencias coherentes de proposiciones. El conjunto ordinario de proposiciones que representan los significados locales explícitos e implícitos que se denominan texto basal El lector tiene que inferir algunas de las proposiciones con base en su conocimiento general y contextual del tema, el texto basal condiciona la comprensión lectora.

La estructura semántica del texto es representada no sólo en el nivel local, llamado microestructura, sino también a un nivel global; denominado macroestructura. La organización proporcionada por el texto basal es organizada, reducida y representada en un nivel superior. Esta representación de significado global contiene la información más importante abstracta o general del texto y se expresa mediante una secuencia de proposiciones denominadas macroproposiciones. Las macroestructuras desempeñan varias funciones y una de ellas es su capacidad de organizar información compleja que nos permite entender una secuencia de proposiciones como una unidad y distinguirla de otras secuencias, contribuye a darle así coherencia al discurso como lo señala Teun Van Dijk. Las funciones de la macroestructura no están circunscritas a la producción y comprensión del discurso, sino que abarcan la planeación, el control y la ejecución. La reducción de información compleja permite su manejo efectivo y facilita su almacenamiento y recuperación, tales como los resúmenes y títulos.
La macroestructura se infiere del texto basal mediante varias operaciones cognitivas llamadas macrorreglas y la generalización consiste en abstraer los aspectos globales de un hecho denotado por una secuencia de proposiciones, elaborando una proposición más general La aplicación de la macrorregla de construcción permiten sustituir una secuencia de proposiciones que representan las condiciones, componentes o consecuencias normales de un hecho, por una proposición que lo denota en forma global. Finalmente la aplicación repetida de macrorreglas permite alcanzar diferentes niveles de abstracción y generalidad; el nivel seleccionado depende de los contextos cognitivo y social.

Teun Van Dijk señala que las macrorreglas están controlados por estructuras cognitivas denominados esquemas y las superestructuras. Los esquemas son unidades de información de carácter general que representan las características prototípicas de objetos, situaciones y hechos. Durante la lectura los esquemas son activados por las metas del lector, el contexto y la información del propio texto. Las superestructuras representan las formas fijas de organización global que caracterizan a muchas clases de discursos, usados frecuentemente y consisten en conjuntos de categorías funcionales y reglas que especifican el orden de aparición. Las superestructuras por ejemplo de un cuento, vienen a ser introducción, complicación, resolución evaluación y moraleja.

Así los autores de este esfuerzo intelectual han elegido textos funcionales con una predominancia de textos informativos, y los mismos según el género y las tipologías que presentan tienen una superestructura diferente a los textos literarios. Esa elección es interesante porque se podrá encontrar formas de procesamiento del discurso muy particulares en los niños y las niñas.
Por último espero que este libro sirva para desarrollar la inteligencia de la primera infancia y tengan criticidad en las formas de interpretación de la complejidad de los textos.

lunes, setiembre 06, 2010

COMENTARIOS EN TORNO A LA CHARLA DE JULIÁN DE ZUBIRÍA: “ESTRATEGIAS PARA EL DESARROLLO DEL PENSAMIENTO CRÍTICO”




José Virgilio Mendo

Llevada a cabo el día sábado 28 de agosto en el local del Instituto de Pedagogía Popular (IPP), Lima, Perú.
Después de escuchar la citada charla, tenemos que llegar a las siguientes conclusiones:


1º Una cosa es la pedagogía crítica en cuanto acción y acto de pensar y reflexionar dicha activi-dad, y otra distinta es el hablar sobre ella, es decir, el discurso sobre el pensamiento crítico en educación o la llamada pedagogía crítica. Esta distinción es importante porque a veces se confun-de el saber mucho o la ilustración respecto de un asunto o problema, en este caso la pedagogía crítica, y otra cosa distinta es el estar metido en ella con el compromiso de practicarla. Lo que ha hecho el señor Zubiría es ese discurso sobre la práctica de la pedagogía crítica, mas no la pedagogía crítica misma, “en vivo y en directo”. Esto no quiere decir que hacer un discurso sobre la pedagogía crítica, el explicar en qué consiste dicha pedagogía sea algo inútil u ocioso, sino todo lo contrario. Nos sirve de guía para que cada uno de los lectores o “escuchantes” tengamos una orientación y una idea -apropiada o no- respecto de dicha pedagogía, y que nos sirva para la práctica. En esta puntualización creo que todos podemos estar de acuerdo.

2º En lo que también todos podemos estar de acuerdo es en la tesis siguiente: toda idea o toda teoría está necesariamente contextualizada. Es decir, toda formulación teórica, cualquiera sea su naturaleza, nace dentro de un contexto social determinado para explicar o solucionar los proble-mas de dicho contexto. De ahí la necesidad de la explicación histórica. El contextualizar las teorías implica necesariamente el uso de un método histórico de explicación. Las ideas no nacen por arte de magia o como producto del espíritu santo, no aparecen por sí solas ni como la sola inspiración de mentes brillantes. La necesidad de responder a los retos de la realidad y explicar acerca del por qué las cosas son así y cómo podrían ser de otra manera, es lo que hace nacer las teorías y las explicaciones acerca del mundo que nos rodea. La ausencia de contextualización es una ausencia de visión histórica de las cosas y, por consiguiente, del papel del hombre en la constitución de lo social-cultural como es la educación. En la charla aludida no hay ninguna referencia, ni una sola, a cómo surgió el pensamiento crítico en educación y pedagogía, lo cual es muy peligroso puesto que tiende a consagrar lo que el expositor dice en ese momento, como algo evidente y verdadero por sí mismo y que no se puede cambiar.

Sin embargo, el pensamiento crítico en educación apareció en un contexto sociocultural e ideológico bien determinado, apareció para responder históricamente a los problemas más sentidos de los pueblos, a sus urgencias, a sus más profundas aspiraciones y sentimientos para el logro de la emancipación humana. Encarnó los intereses históricos de los pueblos secularmente dominados y explotados. Es por eso una utopía, una utopía posible, una utopía realizable, como muy exactamente lo expresó una maestra participante en la charla aludida. Henry Giroux, Peter MacLaren, Michael Aple entre otros, señalan muy claramente lo que expresa la pedagogía crítica: la lucha por el poder y la posibilidad y la opción del pueblo a través de la pedagogía crítica, de obtener todo el poder para reestructurar completamente la sociedad desde su propia opción de las clases dominadas y desde su posibilidad de emancipación humana. Eso es lo que está en juego. El señor Zubiría en su exposición del día sábado respecto del pensamiento crítico, no mencionó para nada ese contexto social y cultural. Su exposición ha sido “inocente”, apolítica, neutral y “objetiva”, es decir, un ejemplo bastante socorrido y casi instintivo al que recurren quienes, conservadores ellos, no quieren ver el elefante que pasa por delante de sus ojos, es decir, un ejemplo clamoroso de lo que, en nombre del pensamiento crítico, no es realidad un pensamiento crítico en educación y pedagogía, sino una exposición “conceptual”, puramente lógica y racional, que se queda en el despliegue de las ideas solas, aisladas de toda consideración social y cultural.

Sin embargo, esto no quita lo verdaderamente valioso de la intervención del señor Zubiría, cual es las referencias sobre estrategias para el proceso didáctico o de enseñanza-aprendizaje del pensamiento crítico en las aulas. Su experiencia de años y décadas tratando de “enseñar a pensar” es algo que tenemos que recoger para reflexionar nuestra propia realidad educacional. Los planteamientos que hace el señor Zubiría respecto de las estrategias que pueden emplearse para practicar y estimular el pensamiento crítico tienen que ser estudiados, confrontados y enriquecidos con la práctica en nuestro colegio Bertolt Brecht.

3º Finalmente, en lo que también podemos estar de acuerdo puesto que nuestra propia experiencia y la experiencia proveniente de nuestra participación en las luchas sociales nos lo dice, es que nunca hay ni puede haber producción de ideas desligada de nuestros sentimientos, preferencias y de lo que consideramos importante y primordial. Vemos las cosas y nos movilizamos según nuestras pasiones, nuestras creencias, es decir y fundamentalmente, según nuestros valores. De esta manera nuestros “apasionamientos”, es decir, nuestros pensamientos con pasión, resultan más lúcidos, apropiados y correctos. Lenin decía que hay que pensar con “la cabeza fría y el corazón caliente”, y Vigotsky en este mismo sentido expresa que no puede haber pensamiento sin afectividad, ambos elementos se dan al mismo tiempo pero bajo el comando de la afectividad o sea de la posición social o de clase, y de la ideología. Asimismo, el dicho maoísta “la política comanda el fusil”, aún cuando los actuales dirigentes lo hayan olvidado, se encuentra en esta misma vía, y nuestro Amauta José Carlos Mariátegui coincide en esta indestructible unidad entre pensamiento y afectividad y en la primacía de la afectividad cuando afirma que las masas no se mueven por programas racionales por más racionales que sean, sino por lo que él llama “mitos”: las aspiraciones y utopías de los pueblos.

La pedagogía crítica no es un relato racional acerca de cómo estimular el “pensar bien” por parte de nuestros estudiantes, aunque el enseñar y aprender a “pensar bien” es muy valioso para todos. Es una toma de posición inicial acerca de qué es lo que se quiere hacer con ese pensamiento crítico y por eso es crítico. La pregunta fundamental en la pedagogía crítica es para qué se hace pedagogía crítica. A este plantearse la pregunta acerca del para qué Vigotsky le denominó sentido, el sentido de la significación teórica, y esto es uno de los aportes fundamentales al pensamiento dialéctico-materialista en general, que hizo Vigotsky. Desgraciadamente, esto no ha sido visualizado en lo mínimo por el señor Zubiría. La forma cómo Zubiría ha presentado el “pensamiento crítico” resulta un ejercicio del pensamiento lógico, mas no un ejemplo de pensamiento crítico en educación.

La lógica curricular de los textos escolares de Ciencias Sociales: ¿Enseñando a Olvidar?






Walter Paz Quispe Santos


Textos escolares: ¿de quién es el conocimiento que tiene más valor?

Los textos escolares o libros de texto no sólo son ayudas técnicas orientadas a facilitar la intervención pedagógica del profesorado y el aprendizaje escolar de los educandos y educandas en las aulas. Son también la expresión de una determinada selección escolar y social de los saberes culturales, de una manera determinada de entender la enseñanza y el aprendizaje en las aulas. Los libros de texto, son una estrategia nada inocente en la transmisión escolar del conocimiento legitimo, es decir una cantidad de saberes culturales, destrezas y valores que en una sociedad concreta se considera que los educandos y educandas han de adquirir y dominar si desea aprobar y, en consecuencia, evitar con éxito el fracaso escolar.

En ese marco, es pertinente preguntarnos ¿de que forma están representados las étnias y grupos y saberes culturales minoritarios y minorizados del país? ¿Cuál es la lógica curricular vigente? ¿Cuál es la ideología de las concepciones pedagógicas y educativas que subyacen a la representación de los indígenas en los textos escritos y las imágenes que se acompañan en estos textos? ¿Cómo están representados los aimaras, quechuas, y culturas amazónicas?

Me refiero a los textos escolares oficiales elaborados bajo la orientación del Ministerio de Educación, y distribuidos a todos los escolares del nivel básico o secundario en todo el país. Los mismos que sirven de instrumento de consulta y reflexión en los procesos de enseñanza y de aprendizaje del área de ciencias sociales, tanto en el medio rural y urbano. Los textos escolares en mención corresponden a un tratamiento curricular intencional y deseado por parte del Estado peruano para las futuras generaciones de estudiantes y entre ellos indígenas peruanos.

No me refiero a la Historia, historiadores y los mecanismos que hacen posible la producción del discurso histórico o la escritura de la historia . Sino, precisamente de su divulgación o empleo de esas producciones en la formación o información a los escolares del nivel secundario, por lo tanto, se trata de discursos académico – científicos de divulgación en realidades escolares.

Lógica curricular vigente.

La educación escolar peruana constituye una actividad humana mediante la cual se ejerce una indudable influencia y cierta violencia sobre los educandos y educandas a través de la transmisión de conocimiento académico y de los significados socioculturales asociados a él. Según Lomas (2004) Esta transmisión escolar de significados socioculturales, así como el tipo de interacciones y las formas de vida que la escuela exige y promueve, generan cambios en las conciencias, en el pensamiento y en las conductas de las educandas y de los educandos, al orientar en alguna medida su socialización como personas a través de la exhibición continua de unas maneras concretas de entender el mundo y el entorno en el que viven que no son sino un espejo que actúa como referente simbólico en la construcción de sus identidades individuales y socioculturales. En este contexto los libros de texto del área de ciencias sociales incluyen tanto ideas y concepciones sobre la realidad como modos de entender el pasado y el presente de las personas y de las sociedades en general, y de los indígenas en particular; además de estereotipos culturales como prejuicios sociales y sexistas; en definitiva, unas u otras actitudes sobre las mujeres y sobre los hombres, sobre las clases sociales y sobre los grupos culturales, sobre la cultura de las élites y sobre la cultura popular, etc.

Y Como lo anotan Apple (1986, 1989) Torres (1994) Lomas y Osoro (1996) entre otros, que los libros de texto reflejan y transmiten casi siempre las ideas dominantes sobre los cuales deben ser los contenidos legítimos de la escolarización en nuestras sociedades y por lo tanto, sobre cuál ha de ser el capital cultural de las personas satisfactoriamente educadas. Los libros de texto como lo sostiene (Wexler: 1982) no son inocentes ni neutrales, sino que tiene un innegable vinculo con los intereses y con las ideologías de los grupos sociales que ostentan la hegemonía y poder en nuestras sociedades. El conocimiento cultural que aparece reflejado en el currículo escolar y en los libros de texto peruanos elaborados por el Ministerio de Educación es en consecuencia, el efecto de una selección nada aséptica ni equitativa de la cultura humana, ya que esta selección se efectúa en función de lo que algunos grupos sociales consideran representativo y significativo de la cultura a efectos de su transmisión escolar a las generaciones futuras. En esa selección el énfasis en los aprendizajes escolares se pone en los contenidos considerados legítimos y socialmente funcionales en detrimento de otros contenidos que se omiten, se ocultan o se devalúan. De esta manera “la transmisión selectiva” de la cultura de clase como cultura común silencia las culturas de los oprimidos y legitima el orden social actual como natural y neutro.

En América Latina en general y en el Perú en particular la enseñanza de las ciencias sociales presenta un anacronismo dentro del currículo intencional con los contenidos que se imparten a los educandos. Los conocimientos sociales, históricos, geográficos, culturales, ecológicos, etc., defendida por la escolarización a través de los currículo en los centros educativos bajo la tradición racionalista moderna legitima su poder, e influencia en los alumnos en aras de su desarrollo personal, de la integración social y del progreso económico con contenidos que no guardan relación ni armonía con sus intereses y necesidades. Una de esas promesas y virtudes anunciadas por la educación peruana y escolarización dentro de las aulas es el de identidad y la ciudadanía . Con esa finalidad existe en el sistema educativo peruano el Área de Ciencias Sociales, como currículo intencional que busca promover la ciudadanía étnica o diferenciada o más propiamente dicho los derechos económicos culturales de los educandos peruanos y dentro de ellos a los “indígenas”.

Sin embargo, los mismos no son representados adecuadamente y con la valorización necesaria, al contrario los libros de texto peruanos son excluyentes con los andinos, no abordan ni tratan de los distintos contextos culturales ni sus identidades, olvidan el trabajo cooperativo, uniformizan y estereotipan la cultura que se transmite. En síntesis, los libros escolares de Ciencias Sociales contribuyen a uniformar la cultura, a favorecer un conocimiento libresco y memorístico de la realidad multicultural peruana y a difundir complejos de superioridad y de inferioridad con los grupos étnicos, nacionalidades aimaras, quechuas y amazónicas.

¿Enseñando a olvidar?

En cuanto al análisis de contenidos, observamos que existe una supresión de contenidos, existen muchas operaciones mediante las cuales determinados acontecimientos, personajes, objetos son obviados, olvidados, suprimidos, es decir, no existen en el texto. No hay ninguna referencia acerca de la vida de los machiguengas, aimaras, quechuas, etc., solo son nombrados como tópicos algunas veces. Al respeto es necesario preguntarnos si los autores lo han hecho porque no les ha parecido importante, o porque mediante ellos han querido ocultar su verdadera dimensión e importancia. En los textos señalados se hablan más de Europa y todo occidente y se minimizan los contenidos propios. ¿Cómo se sentirá un niño o niña shipibo al leer estos textos?

Así como existen supresiones también hay las adiciones de contenidos donde se inventan la existencia de sucesos o características de acontecimientos o personas que no son tales, así mismo, las deformaciones cuantitativas de contenidos en la que la exageración o minimización de datos es el lugar común. También la deformación cualitativa de contenidos se presenta de múltiples formas donde se aprecian deformaciones y “maquillajes” sobre la identidad de los personajes, acontecimientos y lugares, las características y condiciones de un suceso, personaje u objeto y finalmente los motivos de las acciones.

En cuanto al lenguaje que se emplea en los textos, si los educadores le prestan atención a cómo se presentan, narran o describen determinados hechos históricos, es decir qué tipos de palabras, conceptos y adjetivos se utilizan para designar determinados fenómenos personajes u objetos, encontrarán evidencias por ejemplo, para explicar la presencia árabe en España se utiliza la palabra “invasión” y cuando se trata de explicar la presencia española en América se usa la palabra “conquista”.

El tipo de razonamiento que se emplea para convencer a los escolares de una forma de argumentación, es decir, cómo actúan los sobreentendidos del discurso, también es interesante observar sobreentendidos sobre preconcepciones y concepciones sobre determinados fenómenos, hechos y personajes sobre todo en temas coloniales, o la exaltación de la cultura occidental. Finalmente, existen insinuaciones que se expresan en el discurso textual, y observar cuando aparecen y qué tipo de intencionalidad portan, es decir, qué funciones subyacentes están operando a través del ejercicio de sistemas calóricos. Al respecto, se presenta en los textos escolares una historia juzgada bajo las miradas o lentes de autores formados en la cultura occidental y cristiana a los “indígenas”, que tienen otra cultura y una visión diferente del mundo, y claro existe una ideología del olvido a luces.

Por otro lado, si observamos las imágenes diremos que el uso de las mismas cumple una función didáctica, sin embargo existe una ideología que subyace y corresponde a las élites o clases dominantes blancas. Los símbolos, signos e iconos, no sólo decoran e ilustran estéticamente los libros, sino que se entregan a los educandos valoraciones según lo que se este representando, ya sea para resaltar los valores de las clases altas o blancas o minimizar las indígenas. Al respecto existen estudios que señalan que los efectos de las imágenes son distintas a las palabras escritas (Bozal: 1991) La imagen mimetiza al mundo y dice ofrecer “lo que hay” con una evidencia de la que la verbal carece. Desde esta perspectiva es muy útil identificar por ejemplo relaciones de pertenencia cultural de los personajes, el género, los objetos culturales, acciones y actividades socio-económicas, situaciones bélicas, y situaciones históricos sociales.

Finalmente si nos fijamos en las actividades didácticas que generalmente se conocen como “ejercicios” que buscan encauzar, orientar la interpretación de los contenidos en función a una competencia o capacidad determinada, es necesario hacer un examen minucioso porque allí se encuentran algunas operaciones de distorsión del conocimiento histórico, o como operadores del lenguaje. Esto nos ayudara a identificar la ideología subyacente y mensajes implícitos, y sobre todo de conocimientos sesgados.

Como podrá comprobar amigo lector, decir que el conocimiento es neutro es ingenuo. Lo que se considera conocimiento legítimo es el resultado de complejas relaciones de poder y luchas entre clases, sexos, grupos, culturas. Los libros de texto no sólo son sistemas de transmisión de datos; son al mismo tiempo resultados de conflictos y compromisos políticos, económicos y culturales. Están concebidos diseñados y escritos por personas reales con intereses reales, y muchas veces las connotaciones, epistémicas, pedagógicas, culturales y didácticas se deja al antojado criterio de la industria editorial. Por eso es urgente y necesario preguntarnos al abrir los textos como lo hacia Michael Apple ¿De quién es el conocimiento que tiene más valor? Y así acaso ¿enseñamos a olvidar?

lunes, agosto 30, 2010

Riccardo Badini

Churata: el vanguardista del siglo XXI




Entrevista de Camilo Sanchez Serruto

Riccardo Badini, profesor e investigar italiano, natural de la bella villa de Toscana, de los verdes valles vineros, estuvo en Puno a presentar el libro inédito durante mucho tiempo de Gamaliel Churata, Resurrección de los muertos.

¿Riccardo, de dónde nace tu inclinación hacia los estudios literarios latinoamericanos, y más concretamente a desandar las huellas andinas de nuestra literatura de esta parte del Altiplano?

Todo empezó cuando era estudiante de universidad. Empecé con clases de literatura española. Me di cuenta que con la lengua española podía ingresar a un mundo mucho más grande, y quizás proviniendo de una ciudad medieval, una ciudad muy cerrada, por cierto muy bella que aún tiene su muralla. Sentí la necesidad de irme lejos. La legua española me involucró a esta partida. Me encontré con la cultura peruana porque en ese entonces mi profesor era un peruanista, Antonio Mellis, y creo que me contagió su interés por el Perú. Y desde ese entonces sigo encontrando al Perú un país culturalmente rico.

Y ahí es donde poco a poco encuentras…

En los cursos que hice sobre Guamán Poma de Ayala, José María Arguedas, José Carlos Mariátegui. Esos autores me dieron una ruta que delinearon mi interés. Pero también estaba muy interesado en la traducción. Me encanta la traducción. Traduje la poesía de Carlos Oquendo de Amat. Lo que me sedujo de la traducción es cómo puedes traducir un mundo tan lejos de la lengua occidental, esa cuestión de la lógica de cómo puede tener espacio, por ejemplo, la andina, dentro de la escritura occidental que ya tiene definida su lógica dentro de la escritura. Y ahí es donde encuentro a Churata.
De Churata leí un escrito de Cornejo Polar que me pareció interesante. Así le comenté a mi profesor, y le hable de la posibilidad de realizar una tesis. Bueno, los intereses eran comunes. Es entonces que inicio la búsqueda de Churata. En ese momento se contaba con un casi inexistente material bibliográfico de Churata. Empecé con Historia del vanguardismo puneño de José Tamayo Herrera.

¿Pero qué fue lo que te cautivó para que te interesaras en este autor?

En esencia, creo que me pareció interesante el hecho de que en la década del 20, acá en Puno, una zona no central, una zona, digamos, marginal se diera un fenómeno tan rico culturalmente como el Grupo Orkopata. Y él, en este movimiento fue importante dentro del vanguardismo latinoamericano. Es uno de los casos muy raros de fusión de vanguardismo con indigenismo. Hasta los años 80 había una tendencia en la crítica literaria de considerar la vanguardia latinoamericana un poco como un epifenómeno de la vanguardia europea, pero con el Grupo Orkopata se le da vuelta a esta percepción. Hay casos felices como los antropófagos brasileños. Entonces, Churata que le quita la paternidad occidental a la vanguardia. La vuelve a bautizar dentro del fenómeno de la entraña americana. Churata encuentra que dentro de las lenguas indígenas ya tenían una forma parecida de metaforizar. Y lo que hizo Churata es que mientras miraba hacia el pasado miraba el futuro. Siendo antiguos se vuelve a hacer modernos.

Todo este mundo te va capturando conforme lo vas conociendo, y es dónde decides tomar a Churata.

Sí. Ese mundo me cautiva. Siempre me parecieron interesantes los contactos culturales, más que todo cuando hay la posibilidad de quitarle una forma hegemónica que siempre tuvieron. Una forma de rescatar su mundo producto de la marginación. En este momento de vanguardia, de inquietudes, de intercambio es como una forma de rescate que hace Churata del mundo andino.
Cuando hice mi primer viaje a Perú, a finales de los años 80. Ahí empecé de manera fuerte mi investigación sobre Churata. Pero después me doy cuenta que leyendo, o tratando de leer El Pez de Oro, porque es una obra bien difícil, como también lo es Resurrección de los muertos, pero me di cuenta que ya empezaron a aparecer autores a interpretar, a dar su interpretación crítica de El pez de oro. Y por las características de este texto tan abierto, tan susceptible a múltiples perspectivas o enfoques interpretativos, y como decía Churata, que había inéditos. Y pensé que lo importante en ese momento era buscar esos inéditos, a fin de que se pudiera entender más la obra de este autor. A fin de establecer algunos puntos fijos en su discurso, en su imaginario, y ahí empezó la búsqueda de los inéditos.

Realmente te propusiste una tarea enorme conseguir sus inéditos, teniendo en cuenta que la familia de Churata ya no está más en Perú hace décadas.
Así es. Entonces el reto era descubrir si realmente existieran esos inéditos, y las condiciones en que se encontraban, y si era posible editarlos.>¿Cuál es la primera pista que sigues para dar con estos inéditos?


Lo primero fue que obtuve el nombre de tres de los hijos de Churata. Antes ya hice mis pesquisas en bibliotecas, de todo lo relacionado al grupo Orkopata, a sus integrantes, a Churata. Cuando estuve en Puno, por la biblioteca puneña, indagar de cuáles fueron los libros que pedía Churata en el momento en qué era director de la misma. También lo importante era establecer cuáles fueron las fuentes del pensamiento de un autor, así tan particular como Churata. Y las pesquisas de los inéditos no iban a pasar por bibliotecas. Y en quiénes podían estar esos inéditos era obviamente la familia. Y más concretamente los hijos. Entonces con esos tres nombres me di a la tarea de buscarlos. Empecé con el buscador web de la época: Altavista, y me dio la dirección y número de teléfono de Fedor Peralta. Así me puse en contacto con Fedor, llamándolo por teléfono a Nueva York. Fue muy amable desde el comienzo cuando yo le dije que era un investigador italiano que estaba investigando la obra de su padre, él se animó muchísimo, y quedamos que cuando yo pudiera lo visitaría en Nueva York. Así lo hice un año después.

Entonces haces contacto con los hijos de Churata.


Me encuentro primeramente con Fedor que me invita a vivir a su casa y que me recibe realmente como a un hermano. La sensación es la de sentirme hermano. Fedor me habla que los inéditos los tiene Amarat, y que vive en Miami. En este viaje no pude recopilar los inéditos. Espere dos años, mientras trabajaba en su bibliografía, cuando tuve la oportunidad de hacer un viaje, me fui a Miami. Amarat, me recibió con la misma gentileza y calor de Fedor. Me prestó su carro para ir a fotocopiar los escritos de su padre. Me dio todos los inéditos, le saqué copias a todo el baúl donde tenía las cosas de su padre. Me quedé dos días encerrado en la fotocopistería con el brazo adolorido pero feliz. Me di cuenta de ese hallazgo era tan fuerte, de mucha responsabilidad, y estaba preocupado de cómo manejar tamaña responsabilidad.

¿Cuánto fotocopiaste?

Fueron más de mil copias las que saqué.

¿Y ahí estaba Resurrección de los muertos?

Sí, ahí estaba. Pero había tres versiones. Una más integras que las otras que ya tenían cierto trabajo filológico. Porque un hijo de Gamaliel Churata que se llamaba Teófano, Churata tuvo dos hijos llamados Teófano, uno que murió en los años 20, y después otro hijo Teófano, que se sabe muy poco. Churata tuvo varias señoras. Varios compromisos que fueron importantes en su vida. Teófano estaba en silla de ruedas, pero fue el único hijo que tenía la capacidad de trabajar sobre la obra del padre, y se propuso reeditar los inéditos. Entre estas tres, encontré una versión que tenía numeración. Es decir, había sido enumerada a mano con un lapicero. Y me encontré con una versión trabajada por Teófano y otra más o menos paralela a esta que presentamos, pero que difieren. Otra versión muy pequeña. Todo esto estaba entreverado. Había que seguir ese trabajo de separación, y son tantas páginas y además con la escritura de Churata, es para volverse loco, que no es una escritura lineal que cuando acaba una página tu estas seguro como sigue el discurso en la siguiente. Esto fue un trabajo difícil. Emergió una versión pequeña, teatral de Resurrección de los muertos, de más o menos 150 páginas. Es una versión destinada a la interpretación teatral. Esta dividió en doce actos. Tiene un lenguaje más cercano a la perspectiva escénica, con más ironía, con más juego lingüístico, y con bastantes acotaciones. Este texto también es importante editarlo y en eso estoy.

¿Encontrarse más escritos de Churata en ese baúl?


Claro. Tiene poesía. Es de imperiosa necesidad editar su poesía. Churata tenía esa actitud, podemos decir, vanguardista de abarcar todas las expresiones artísticas. Una actitud muy moderna. Por ejemplo, dentro de esta versión teatral de la que te hablaba, se encuentra como si fuera un personaje, el ecran, la pantalla, una perspectiva de mezclar distintos códigos. El cine dentro del teatro. De mezclar los niveles de representación de la realidad. Algo que se ve hoy, pero en ese entonces muchos no entendieron a Churata. Por ejemplo, recién hoy se puede apreciar esto en el grupo teatral Yuyachkani que se puede decir son los más vanguardistas del teatro peruano. Churata, anteriormente ya había pensado una experimentación muy fuerte.
Entregué a los Yuyachkani esta versión teatral de Resurrección de los muertos, a Miguel Cayo, que es puneño, que vive y trabaja con ellos. Ellos me regalaron una actuación estupenda en la presentación de Lima. Un poco para quitarle ese academisismo porque Churata era muy anti académico.

Lo que muchos puneños no han podido concretar en más de 40 años, has conseguido rescatar, recuperar y publicar uno de los libros inéditos de Gamaliel Churata “Resurrección de los muertos” del que en Puno se hablaba y comentaba que existía, pero del que nunca se pudo encontrar huella ni rastro. ¿Cómo te sientes al haber alcanzado solo y sin mayor apoyo, lo que todo un pueblo, supuestamente culto y emprendedor, no pudo lograr?


Tengo que decirte que no me he sentido solo en este viaje. Los puneños me han ayudado. Los hijos de Churata. Más me siento partícipe de una comunidad. Claro, después hice mi trabajo duro, pero en cierto momento me sentí solo, allá en Italia, sin nadie con quien hablar de Churata. Tengo que decir que mi novia me apoyó muchísimo y se apasionó mucho con Churata. Tampoco tenía otra opción, pobre de ella, muchos sábados o domingos estaba con Churata no con ella. Pero me ayudó muchísimo; aparte de eso siempre encontré en los puneños una actitud benigna y generosa hacia mí. En Puno sigue viviendo Churata y sobre todo en los jóvenes.

¿Cuánto te ha “desordenado interiormente” Churata?


Me ha enseñado que es importante tratar de desmoronar parte de nuestro mundo lógico. No puedes desmoronar todo, tenemos necesidad de unas bases en nuestro pensamiento. Me ha enseñado que nes un ejercicio que se puede hacer. Tratar de desmoronar algunas bases del pensamiento, eso te da la capacidad de hacer un espacio donde puedes escuchar otra lógica, por ejemplo, la lógica indígena. Churata no es indígena fue indigenista, pero tuvo la capacidad de poner los dos mundos en relación de manera tan profunda, y de provocar este vacío en mi lógica occidental. Ahora esto me ayuda a enfrentar la producción indígena. Ahora que me voy a la Amazonía donde me encuentro con algunos aspectos del pensamiento amazónico y no me suena completamente nuevo. Todo esto lo he percibido estudiando a Churata.
Churata se tomaba en serio las contradicciones sobre un mundo ágrafo como el mundo andino. Aun hasta con su ironía, era muy irreverente, iconoclasta.

¿Luego de estos años e indagar y estudiar de cerca a Churata, qué crees que quiso decir con todos esos escritos tan lejanos, tan difíciles?


Es difícil sintetizar a Churata. Porque es un autor que tiene una actitud enciclopédica hacia el conocimiento. Nos da confianza en que a través de la escritura se puede cambiar la realidad, se puede cambiar los ejes profundos del pensamiento occidental. Entonces tenemos un autor que desde una realidad marginal que era la de Puno, se yergue como un Titán frente a la tradición, y la cambia completamente.

¿Su intento no era reivindicar el mundo andino, esa cultura y gente sojuzgada y perdida por la invasión española?

Su afán era lo universal. Su afán parte de lo andino para ir hacia lo universal.

¿Crees que ese fue el gran mérito de Churata?

Claro. Universaliza el pensamiento andino.


DE SU PADRE

“Tenía muchos recuerdos de su padre. Me comentó varias anécdotas de su padre. Por ejemplo, de la vida bohemia de su padre, del tiempo de Orkopata, de Gesta Bárbara, y el recuerdo del niño de que siempre escuchaba el golpeteo incesante y continuo de la máquina de escribir de su padre. Eso fue lo que más recuerda Fedor. Churata era un escritor febril, volvía sobre los textos ya escritos, para corregirlos. Fedor encontraba a su padre siempre sobre los escritos, corri-giendo. El recuerdo de su primera esposa que la había rebautizado con el nombre de Brunilda, y que tenían dos hijos: Teófano y Clemencia los que murieron en los años 20. Este fue un evento que traumatizó a Churata. También dentro de su obra Resurrección de los muertos, influye estos elementos personales de la pérdida de los dos hijos y la esposa. Pero Churata tiene la capacidad de transformar este casi monumento fúnebre en una obra densa de vitalismo y de mucho de visionario.”

“Fedor me contaba que tenían en la casa un altar dedicado a Brunilda, su primera esposa, y que la siguiente esposa tenía que rendir homenaje a Brunilda. Churata, siempre les hablaba de la Brunilda a Fedor y Amarat.”

“Un hijo de Churata quería ingresar al seminario, y el otro quería ser militar. Y Churata, a los dos les dijo: “Miren hijos, en mi casa, nada de sotanudos ni uniformados”

martes, agosto 24, 2010

Riccardo Badini presentó libro sobre Churata: Resurrección de los muertos




Camilo H. Sánchez Serruto

En una histórica presentación para la historia literaria de Puno, se presentó ayer, el libro Resurrección de los muertos, del padre de la escritura puneña, Gamaliel Churata, que estuvo por muchos años esperando el feliz encuentro con los lectores. Como marco presencial la intelectualidad y amantes culturales dieron la hora 7 en punto en las salas del Club Kuntur, mientras que la mesa estuvo servida por Juan Luis Cáceres Monroy, José Luis Ayala, Feliciano Padilla Chalco y como vino de Cerdeña, del corazón del mediterráneo, Riccardo Badini, feliz investigador que nos trajo las almas churatianas con la edición y nota crítica de la principal carta del menú: Resurrección de los muertos.

Libro de cerca a 700 páginas que nos acerca más al universo creativo en expansión de Churata. Después de varias vicisitudes para su publicación se logra, no sin antes como Riccardo lo señalara, “sobre todo al enorme apoyo que recibí de los hijos de Churata”, este libro es posible. Hoy, podemos seguir las huellas latentes del hombre puente. Los interesados en adquirir el libro lo pueden hacer en la oficina del CENDOC, calle Lima. A servirse del menú.

La voz de los otros, en la voz de Badini
“Churata ya tenía la percepción de unir dentro de una hoja varios códigos. Una actitud vanguardista de abarcar varias expresiones artísticas. Así como lo entendieron los orkopata, Churata impulsó en los integrantes del grupo, la pasión por la poesía en Alejandro Peralta; del cuento en Mateo Jaika; del teatro en lengua Quechua en Inocencio Mamani…”

“Al investigar a Churata me ha enseñado a hacer un vacio dentro de mí; es decir de desmoronar mi conocimiento lógico. Desmoronar mi conocimiento sobre los cuales se asienta toda la estructura de la crítica literaria que al fin de cuentas es una crítica occidental”

“De la Resurrección de los muertos, existen tres versiones, más o menos trabajadas. Había un trabajo posterior en los inéditos realizados por manos de Teófano, el segundo Teófano de Gamaliel Churata.”

Ideología dominante de los textos escolares: a propósito de los módulos del Ministerio de Educación



Walter Paz Quispe Santos


Como lo anotan Apple (1986, 1989) Torres (1994) Lomas y Osoro (1996) entre otros, que los libros de texto sobre todo si son elaborados por el Ministerio de Educación de un país, reflejan y transmiten casi siempre las ideas dominantes sobre los cuales deben ser los contenidos legítimos de la escolarización en nuestras sociedades y por lo tanto, sobre cuál ha de ser el capital cultural de las personas satisfactoriamente educadas. Los libros de texto como lo sostiene (Wexler: 1982) no son inocentes ni neutrales, sino que tiene un innegable vinculo con los intereses y con las ideologías de los grupos sociales que ostentan la hegemonía y poder en nuestras sociedades. El conocimiento cultural que aparece reflejado en el currículo escolar y en los libros de texto, es en consecuencia, el efecto de una selección nada aséptica ni equitativa de la cultura humana, ya que esta selección se efectúa en función de lo que algunos grupos sociales consideran representativo y significativo de la cultura a efectos de su transmisión escolar a las generaciones futuras. En esa selección el énfasis en los aprendizajes escolares se pone en los contenidos considerados legítimos y socialmente funcionales en detrimento de otros contenidos que se omiten, se ocultan o se devalúan. De esta manera “la transmisión selectiva” de la cultura de clase como cultura común silencia las culturas de los oprimidos y legitima el orden social actual como natural y neutro.

Según Martinez (2002) las tesis que articulan la estructura general del texto son 1) el libro de texto pretende ser un potente definidor de un enfoque tecnológico de la enseñanza, en una época histórica en que la Pedagogía hace ya tiempo que comprendió que por ahí no se avanzaba. 2) El libro de texto es portador de una significación ideologizada de la vida, pero en la actual construcción social de las subjetividades no es precisamente un dispositivo de probada eficacia. 3) Sin embargo, el libro de texto es un potente discurso de la institucionalización de las relaciones poder / saber en la escuela. En el interior de la institución, actúa como un potente catalizador de una forma hegemónica de entender la enseñanza y el aprendizaje. 4) En tanto que práctica discursiva, el libro de texto actúa como estrategia de normalización institucional que vincula a cada individuo a una identidad sabida, conocida, predeterminada. 5) El libro de texto es un importante regulador del puesto de trabajo docente y, en ese sentido también un elemento que interviene directamente en las relaciones entre valor de uso y el valor de cambio de la fuerza de trabajo docente. Que es decir también en las atribuciones de autoridad y capacitación. 6) Y por que los datos vienen confirmando, el libro de texto es sobre todo un gran negocio editorial con importante influencia en las políticas educativas de los gobiernos. 7) La innovación, el cambio y la mejora de la calidad sugieren encontrar alternativas teóricas y prácticas en el proceso de desarrollo del currículo, y en el modo alternativo en que eso va a ser presentad y compartido con los profesores.

Para Teun van Dijk, los libros escolares de texto representan la manifestación del conocimiento general oficial, del sentido común y de las ideologías dominantes de la sociedad. Justamente por ser obligatorio para todos los niños, es preciso que reflejen un tipo de contenido de conocimientos aceptable para una amplia gama de ciudadanos y de grupos. Los libros de texto cuando menos deben reflejar todo lo que cuenta como creencias políticamente correctas en cada periodo y en cada país. Si el discurso político, mediático, corporativo e incluso académico pueden ser partidistas, el del libro de texto es un ejemplo clásico del discurso que, al menos en teoría, se supone que debe proporcionar información “objetiva” e imparcial. Por los mismos motivos un análisis ideológico de este tipo de textos aceptados (y prescritos) por lo general se hace todavía más relevante. Esto nos obliga a mirar críticamente todos los textos que distribuye el Ministerio de Educación y verificar que las formas de colonialismo del poder y del saber se legitiman desde las escuelas y colegios en el país.

sábado, agosto 14, 2010

Muestra Regional de Teatro en Puno








Aterricé por LAN en el telúrico Puno, 5 de Agosto - 2010, El carguyoc brindó pasajes aéreos de ida y vuelta a los integrantes de la Mesa de Crítica : Carlos Tomás Temoche y Mary Soto.
Lo primero que hago es preguntar por mi familia de la Iglesia Católica, indago por mi hermano el poeta sacerdote Lucho Zambrano que siembra amor, paz y justicia en Juliaca :


HACEDORES DE LUZ

Adoro
los pies rajados,
renegridos,
del hombre de la puna,
los surcos de sus manos,
probadas por el sol,
por el agua,
por los vientos,
por la historia
y por el tiempo.
Porque esos pies y esas manos,
sólo ellos,
han vencido las tinieblas.


Nos recibe la familia teatral del grupo Pukupuku, organizador de esta Muestra que congrega a los departamentos de Puno, Arequipa, Tacna y por primera vez Madre de Dios; también viene un grupo de la tierra de Evo Morales. Abrazos rompecostillas con Roberto Palza, Lilia Rodriguez y hacemos una ronda para abrazar a Edgar Pérez Bedregal que por el frío parece competir - en volumen - con las chullpas de Sillustani, eso fue después de verlo en su última travesura teatral : "La fuerza de lo inefable". Todos estamos alojados en hoteles y en un restaurant cercano, hay un almuerzo riquísimo y variado.
Es un espacio liberado y que bueno encontrar a cada rato a hermanos en la calle, en el combo y en el hotel. No hace frío, al menos durante el día, hay un sol espléndido y agua caliente en los hoteles que nos han asignado.
El lamentable friaje es en las punas donde viven los más pobres, en Mazo Cruz, donde se encontraron los primeros vestigios culturales en pinturas rupestres de la presencia de la máscara en el Perú pre Inca.
El cerrito de Huatsapata, el lago Titicaca y el estadio Torres Belón, son testigos de la toma artística de los teatristas del sur, del telúrico altiplano donde se inició la historia de los incas en totora. Puno ciudad de los orígenes de la civilización peruana. El Pasacalle se realiza a las 3:00 p.m. Salimos del histórico Estadio Torres Belón, testigo de los pasacalles en honor a la mamita Candelaria. Todo sacudido por sikuris y bombos que la rompieron; cóndores humanizados en zancos, janjanchus, kusillos gordos y flacos; el kusillo gordo de la Escuela de arte es todo un suceso, los títeres del teatro del Purgatorio de Bolivia. También están los teatristas de Madre de Dios con Tino Cavero a la vanguardia, fue muy aplaudido este grupo y que bien que la familia teatral se extienda y consolide.
La inauguración de la XIII Muestra Regional de Teatro Sur se realiza en el Teatro Municipal - un hermoso auditorio, lamentablemente muy descuidado, gran parte de sus butacas están rotas, pero aún así se llenó todo, no había sitio ni para el Espíritu Santo.
Dos números de danzas propias de la capital del folklore peruano da inicio a la Muestra, los muchachos son del Elenco de Danza de la Escuela de Formación Artística ( ESFA - PUNO ).
Un ilustre puneño, el gran maestro mascarero Edwin Loza anuncia las presentaciones para esta primera noche, después quien escribe estas líneas inauguró el evento.
- ANGELES TEATRO DE AREQUIPA, presentó "Macho o menos", una sostenida y amena burla al decadente machismo.
- TEATRO DELFINDELMUNDO DE TACNA, presentó "La lección" de Eugene Ionesco, una radiografía de cómo funciona y se sostiene un sistema en cualquier sociedad.
- RAYKU TEATRO DE TACNA, obra "La fuerza de lo inefable". Edgar Pérez Bedregal en un espectáculo síntesis que cierra su triada dialéctica.

VIERNES 6 DE AGOSTO

10.00 a.m. MESA DE CRITICA, con la intervención de Walter Paz Quispe Santos - Carlos Tomás Temoche V. y Mary Soto Bringas.

- GRUPO TEATRAL DECIERTO PICANTE DE TACNA, presentó "Radio Periferia". Un insano terrorista toma una emisora que transmite radio teatro y inserta, sin querer queriendo, sus desvaríos en este asalto. Autor y director Roberto Palza Albarracín.
- GRUPO TEATRAL JUVENIL MODIGLIANI DE AREQUIPA, presentó "Casamiento Siglo XXI", una sátira del autor argentino Ronald Sarmentero sobre el controvertido matrimonio occidental y cristiano.
- ASOCIACION DE TEATRO Y ARTE CONTEMPORÁNEO "FACHA´S PERÚ DE MADRE DE DIOS". Obra : "El Wanamey", mito Haramtbut sobre el orígen de los primeros hombres de estas tierras en busca del árbol de la felicidad.

SABADO 7 DE AGOSTO

- MESA DE CRITICA.

- TEATRO DEL PURGATORIO DE BOLIVIA. Obra : "El pincel mágico". El maravilloso mundo de los títeres con el pincel mágico que hace aparecer ciudades de oro y barcos en su retablo, también, mágico.
- ILUSIONES TEATRO DE AREQUIPA. Obra : "El temible cazador", con actores y títeres en escena recrea la historia de una vizcacha que pierde su covacha.
- PUKUPUKU TEATRO DE PUNO. Obra : "Sajrachu o Runachu", el mundo mágico de las minas, recreado con las maravillosas danzas y música puneña.

- ULTIMA SESIÓN DE LA MESA DE CRITICA con la presentación del arquitecto Gary Francisco Mariscal, Director del INC Región Puno que entregó la RESOLUCIÓN DIRECTORIAL N 030 INC PUNO a todos los grupos participantes.

RESOLUCION :

ARTÍCULO PRIMERO.- Felicitar, a los integrantes de la Asociación de Teatro PUKUPUKU, por la excelente organización de la XII MUESTRA REGIONAL DE TEATRO SUR, contribuyendo al desarrollo y la integración artística cultural de nuestros pueblos.

ARTICULO SEGUNDO.- Felicitar y Reconocer, a los integrantes de los grupos del MOVIMIENTO DE TEATRO INDEPENDIENTE DEL PERÚ ( MOTIN - PERU ), por su destacada participación en la XII MUESTRA REGIONAL DE TEATRO SUR 2010, realizado los días 05 - 06 y 07 de Agosto en el Departamento de Puno.

DOMINGO 8 DE AGOSTO

- TOURS TURÍSTICO AL COMPLEJO ARQUEOLÓGICO DE LAS CHULLPAS DE SILUSTANI Y MUSEO DE SITIO, facilitado gentilmente por el director del INC.

PLENARIA DE LA XII MUESTRA REGIONAL

Roberto Palza Albarracín, representando a la Junta Directiva del MOTIN PERU, dió inicio a esta Plenaria.

- INFORME DE PUKU PUKU : Muestra realizada con un presupuesto de 9,800 soles. Cada actor y técnico participante de cada grupo abonó la cantidad de 51 soles. Cobertura para 8 grupos y 65 participantes.

- EVALUACION DEL EVENTO, por unanimidad todos los participantes celebraron la buena organización, y sobre todo buen trato, que contrastó con la cuestionada realización de la última Muestra Nacional celebrada en Villa El Salvador. Solo transmito esta apreciación unánime.
Se solicita involucrar a los ausentes del Cusco y Moquegua. Los grupos nuevos solicitaron más información sobre el MOTIN PERU. Un blog de comunicación para la región sur.
Se informó sobre los trámites para la personería jurídica del MOTIN PERU y la próxima reunión de directores para inscribirse en el Padrón de Socios de esta herramienta organizativa del teatro Independiente del Perú.

- SELECCION DE LOS GRUPOS A LA XXIV MUESTRA NACIONAL:

- Los organizadores plantearon la condición de elegibles a los grupos participantes, con la excepción de Teatrodelfindelmundo que se inscribió a destiempo.

- Respetando los acuerdos del último Congreso del MOTIN PERU se procedió a elegir de acuerdo a los siguientes porcentajes : 30% votación de la Mesa de Critica + 30% de la votación del público asistente + 40% votación de los grupos participantes.

RESULTADOS:

- Rayku: 97%
- Deciertopicante: 68%
- Angeles: 97%
- Facha´s: 93%
- Ilusiones: 93%

- Modigliani : 46%

Fueron elegidos los cinco primeros grupos y con el carguyoc Pukupuku suman los seis cupos de esta región.
El público le dio la mayor votación a Ilusiones Teatro de Arequipa.

La próxima muestra regional sur llevará por nombre Hugo Salazar Del Alcázar y la realizará Rayku Teatro de Tacna. Ya se dio la fecha: seis meses después de la XXIV Muestra Nacional de Trujillo.

¡A toda viada!

Carlos Tomás Temoche V.
Secretario del MOTIN PERU

Beso de Lluvia o Lluvia de Luceros



Feliciano Padilla


Un fenómeno extraordinario acaba de ocurrir en la altiplanicie. Se trata, de veras, de una lluvia de luceros como nunca antes había sucedido en la historia de Puno. Para la gestación de este milagro fue necesario la conjunción de varios elementos: CARE Perú, Comisión Europea, Ministerio de Educación y de José Luis Velásquez Garambel. Este último, en su calidad de núcleo de aquellas fuerzas centrípetas que, en julio del 2008, lograron publicar “Beso de Lluvia” – Literatura Puneña- , impresa en los Talleres Gráficos de Corporación Merú de la ciudad de Puno, editada en dos volúmenes de 576 p., de 29 x 25 ctms y, portada y contraportada a todo color; con fotografías, ilustraciones, pinturas y páginas, también, a todo color.


Finalmente sucedió lo que tanto esperábamos y lo consiguió José Luis Velásquez, un joven investigador egresado de la Universidad Nacional del Altiplano, catedrático de la misma, maltratado tantas veces por el centro de estudios que lo formó, tanto a nivel de pre grado como de post grado. ¡Y sorpresas te da la vida! Ahí está este joven ofreciéndonos libros importantes, producto de sus investigaciones, de modo permanente. Si solo el 20% de los tantísimos maestros y doctores que tenemos en la Facultad de Ciencias de la Educación (desconozco lo que se hace en otras Facultades) hiciera el 50% de lo que hace este profesor estaríamos enrumbando la universidad por un camino seguro hacia la acreditación académica. Pero, ese es otro tema. Retornemos a “Beso de Lluvia”,


Los volúmenes que comentamos abordan la literatura puneña concebida como un proceso donde todos los componentes de distinta índole (oralidad, escritura, poesía, cuento, relato, novela, etcétera) no se enfrentan unos con otros, sino que se concatenan para construir la gran literatura puneña y el espíritu que la sustenta, lo que muchos investigadores, llaman puneñidad, tan necesaria para conocer y amar lo nuestro, en tanto que, solamente conociéndonos de manera adecuada, seremos capaces de respetar y querer la literatura de Oriente u Occidente. La puneñidad, concebida lejos de todo chauvinismo barato, es la clave para consolidar nuestra autoestima y con ese bagaje utilizar todo aquello que viniendo de Europa o de Medio Oriente (por citar dos espacios) sirva a nuestro desarrollo. Para empezar, diremos que “Beso de Lluvia” ha sido fecundado por este sentimiento y estos ideales.


Anteriormente, hubo varios esfuerzos individuales de parte de estudiosos de la literatura regional, que publicaron estudios sobre el tema, siendo los más conocidos: Moisés Yuychud (Ensayos literarios -1913), Alfredo Macedo Arguedas (Antología de las letras puneñas – 1949), José Portugal Catacora (El cuento puneño – 1955), Manuel Suárez Miraval (Poesía indigenista – 1959), Juan Luis Cáceres Monroy (Tres representantes de la poesía indigenista – 1974), Samuel Frisancho Pineda (Antología de la poesía puneña y Antología del cuento puneño – 1978, 1980), José Luis Ayala (“II Festival del Libro Puneño” que incluye Antología de la poesía y Antología de la narrativa puneña – 1987), Omar Aramayo (Antología de poesía puneña – 1999), Feliciano Padilla (Antología comentada de la literatura puneña – 2005), Percy Zaga Bustinza (Literatura puneña – 2008), Wálter Bedregal (Aquí no falta nadie – 2008). Sin embargo, hay que reconocerlo, al margen de la calidad que pudieran ofrecer algunos de los anteriores estudios, esta es una edición de lujo donde se ha invertido probablemente 30 ó 40 veces lo invertido en las publicaciones de literatura regional citadas líneas arriba.


Los libros, tal como estaban destinados en el proyecto, han sido distribuidos de forma gratuita a todas las instituciones educativas de la Región, para uso exclusivo de profesores y alumnos. Lamentablemente es poco conocido en los centros académicos y entre los lectores de las ciudades de Juliaca y Puno. Los medios de comunicación, llámense radio, televisión o periódicos, no los han publicitado por no haber accedido a ellos. Tampoco tenemos seguridad de que las Universidades donde hay Escuelas Profesionales de Literatura como son San Marcos, La Católica de Lima, Villarreal y San Agustín, los tengan. Hubiera sido de desear que la distribución, que no depende del autor de la selección, sino, de las instituciones auspiciadoras, hubiese tenido un criterio más abierto, a fin de que esta obra sea conocida en el país.


“Beso de Lluvia” se presenta en dos tomos. El tomo I comprende mitos, leyendas y relatos pertenecientes a la literatura oral y; termina con la exposición de relatos, cuentos y novelas de la literatura puneña escrita en español. La literatura oral nos exige algunas reflexiones en tanto y en cuanto está vinculada íntimamente a las raíces de nuestra cultura. Ella refleja, en gran parte (tenemos también lo que nos trajo Occidente), nuestro modo de concebir, pensar y ser. En algún trabajo afirmé que los mitos, las leyendas y los relatos orales representaban una racionalidad, vale decir, una forma de concebir y representar el mundo, tan familiares con nuestros niños aymaras y quechuas de las comunidades. Es más, si se tiene en cuenta su función social, se comprobará sin mucho esfuerzo, que estos discursos e imaginarios forman a los niños altiplánicos en los valores reverenciados por dichas comunidades, tan distintos de los que corresponden a otra culturas, particularmente, a la cultura occidental convertida, desde la colonia, en la esencia de la educación básica y superior peruanas. Cualquier texto refleja las dimensiones teleológica (fines) y axiológica (valores) de la cultura que lo produce. Si los educandos de las comunidades amazónicas y andinas hubiesen sido “medidos” en lectura con textos de sus propias culturas, con seguridad, las calificaciones más bajas de comprensión lectora no se habrían concentrado en estas zonas. No debemos olvidar que, a esas edades tempranas, los alumnos están más dispuestos a querer y comprender todo aquello que concierne a su vida y a su contexto.


No tengo dudas de que el libro servirá mucho en la educación de nuestros niños. Como dice Marina Figueroa Díaz en la presentación de estos volúmenes: “Los maestros podrán utilizar las obras presentadas en el presente libro para el desarrollo de sus actividades de aprendizaje. Así, por ejemplo, los mitos para explicar la historia de los pueblos andinos, es decir, los hechos sociales, políticos y religiosos que se han dado en espacios tiempo históricos específicos...” . Y no solo eso, la literatura oral expresa también nuestra forma de reflexionar sobre el mundo, sobre el ser y el conocimiento. Y eso es filosofía o runasofía, o haqhisofía (si lo desean), que los de “afuera” llaman cosmovisión andina. De modo que, estos textos más que los que pertenecen a la novela o a los cuentos escritos en español, nos remiten a nuestra raíz y están en concordancia con el Nuevo Proyecto Curricular de la Región Puno que aboga por una educación intercultural y la descolonización mental o ideológica.


La segunda parte de este volumen que contiene cuentos y novelas escritos por puneños desde los primeros años de la República hasta nuestros días es una buena selección y, con seguridad, ayudará a fortalecer la autoestima de los niños y a consolidar su identidad. Esta selección presenta a los clásicos, es decir a aquellos que no pueden faltar en una muestra que se precie de rigurosa; pero, también nos muestra textos desconocidos de autores puneños que los anteriores trabajos obviaron sea por algún criterio de calidad o por desconocimiento. Cualquiera fuere el caso, el libro nos permite completar la información que se tenía de literatura regional. Se encuentran seleccionados los textos de Emilio Romero Padilla, Mateo Jayka, Román Saavedra, Vicente Achara Vargas, Luis Gallegos Arriola, Omar Aramayo y otros, cerrando con los narradores jóvenes Christian Reynoso y Javier Núñez, cuyos textos son el resultado de todo un proceso de construcción de la narrativa puneña.


El volumen II contiene poesía, teatro y ensayo, de lo mejor que se ha producido en Puno. La primera parte, como era de esperarse, presenta cantos aymaras y quechuas (poesía) tomados de las versiones de Yamqui Santa Cruz Pachacuti y Huamán Poma de Ayala, aparte de versiones de poetas del siglo XX. Luego, el libro hace un recorrido ameno por el camino luminoso de la poesía escrita en español que, en calidad e intensidad, es de los mejores que hay a nivel nacional e internacional. Naturalmente, están los miembros del Grupo Orqopata (Arturo y Alejandro Peralta, Luis de Rodrigo, etcétera), Dante Nava, Carlos Oquendo de Amat, los poetas insulares o no agrupados (Jóspani, Jorge Flórez Áybar, Vladimir Herrera y otros), los miembros del Grupo Carlos Oquendo de Amat (José Luis Ayala, Omar Aramayo, Gloria Mendoza, Serapio Salinas, Percy Zaga), los poetas de la generación del setenta (Alfredo Herrera, Boris Espezúa y Lolo Palza) y; los poetas de las generaciones actuales que vienen desde Simón Rodríguez y cierran con Filonilo Catalina (Luis Rodríguez Castillo) y Glinio Cruz. En teatro es poco lo que se ofrece y en ensayo cabe destacar los trabajos de Wálter Paz Quispe, con “El discurso transgresor y erótico en la fiesta de Puno”; Dorian Espezúa Salmón, “EE o demasiado ser el otro” y; Bladimir Centeno Herrera, “La búsqueda de una expresión poética andina”.


No puede finalizar este comentario si no resalta la calidad del trabajo en cuanto a selección, la propiedad de los textos, el diseño y la presentación física a todo color del libro. Subrayamos una vez más el trabajo mancomunado de la señora Marina Figueroa Díaz, representante del Proyecto Kawsay de CARE Perú y de José Luis Velásquez Garambel, profesor contratado de la UNA, que hicieron posible la publicación de esta gran obra. Seleccionar es siempre una responsabilidad que todo investigador carga sobre sí. Desde mi perspectiva me parece que ha primado un criterio crítico, sistémico-racional y cronológico. Algunos escritores que presumen de críticos habrían deseado que el autor maneje un discurso de “alto nivel” en la redacción de las notas explicativas y de la introducción, ya que una orientación didáctica, dizque rebaja la calidad de una apreciación literaria. Todo depende del destinatario. Si escribimos para dos críticos, cuya calidad todavía está en duda, usemos discursos de “alto nivel”, de naturaleza ambigua, oscura y, hasta cierto punto, esotérica; pero, si escribimos para maestros y alumnos y para lectores de carne y hueso como yo, no hay nada mejor que usar un discurso simple, claro y coherente. Es probable que las preferencias del autor divida la opinión de las personas; entre tanto, estos libros vienen siendo utilizados en las Instituciones Educativas de la Región. Eso es lo que vale. Quizá, más tarde, podría complementarse esta información con mesas redondas o seminarios para profesores, donde se hagan análisis hermenéuticos de los distintos textos presentados en la obra.

Fuente: http://www.felicianopadilla.blogspot.com/

Teatro de altura




Walter Paz Quispe Santos

El teatro peruano, en su multiplicidad de formas y contextos y en su radio de acción, ha hecho propuestas e intervenciones sociopolíticas de primer orden, en su afán de proveer estructuras de significación a aquellos discursos nacionales, tergiversados por la exégesis y por las prácticas culturales de las hegemonías nos dice Luis Ramos García. Y en efecto. El teatro independiente que Puno tuvo la suerte de presenciar y valorar este fin de semana en la XII muestra regional de Teatro Sur 2010, asumió ese objetivo de deconstruir, reconstruir y construir la realidad histórica y social del país.

La presencia de grupos como “Ángeles teatro” de Arequipa con su obra “Macho o menos”, o “Fin de Mundo” de Tacna que nos hizo disfrutar un clásico del teatro como es la “Lección” de Eugene Ionesco, o mirar al experimentado Edgar Pérez Bedregal del Rayku Teatro de Tacna con “La fuerza de lo inefable”. La obra extraordinaria de “Decierto Picante” como es “Radio Periferia” de Roberto Palza Albarracin, o gozar lo carnavalesco del grupo teatral “Modigliani” en “Casamiento en el siglo XXII” del argentino Ronald Sarmentero, o la fuerza de lo telúrico basado en un mito Haramtbut en “El Wanamey” de la Asociación de Teatro y Arte contemporáneo “FACHAS Perú” de Madre de Dios; también, la presentación del grupo de teatro arequipeño “Ilusiones” con una muestra de teatro para niños como es “El temible cazador” cuya adaptación y Dirección pertenece a Lilia E. Rodriguez Becerra. Y no era para menos, el grupo de teatro puneño “Puku puku” nos hizo reflexionar sobre el origen de la diablada con “Saxrachu o runachu” bajo la Dirección de Romelia Fernández. No faltó el teatro de títeres para niños ofrecido por el Grupo de teatro “Purgatorio” de la Paz Bolivia quienes montaron “El pincel mágico”.

Estas muestras expresan que en las regiones a pesar de lo adverso y la indiferencia de quienes están llamados a promover la cultura teatral, el teatro independiente no desaparecerá. Y hoy más que nunca, los actos deconstructivos de emplazar y desmitificar formas de colonialismo mental son necesarios sobre todo en escenas histórico-eventuales y en ciertas conductas estético ideológicas que buscan desarrollar un pensamiento único y en contra de la complejidad de un país como el nuestro.

La organización del certamen teatral estuvo a cargo del grupo “Pukupuku” que bajo la presidencia de Romelia Fernández, y gracias a ellos, pudimos disfrutar estas muestras de teatro, recordando al otrora grupo teatral “Yatiri” (¿hoy desaparecido?) que nos trajo muchos lauros a Puno, con la animación permanente de Ivan Tacora y Juan Vilca. Tanto “Yatiri” y “Pukupuku” por cierto, son tributarios del ejemplo de un grupo peruano de reconocida trayectoria internacional como es “Yuyachkani” de Miguel Rubio Zapata, y donde participa como actor un paisano nuestro como es Amiel Cayo.
El género dramático, en la XII muestra teatral fue enriquecida con propuestas originales y creativas propias del teatro contemporáneo. La combinación de retóricas del teatro clásico con las nuevas tendencias del teatro moderno. La mesa de crítica estuvo conformado por Carlos Tomas Temoche Varías de la Asociación Cultural “Yawar” de Lima y Mary Soto presidenta colegiada de la Asociación Crítica e Investigación teatral e Integrante del movimiento de teatro independiente. Larga vida para el teatro de las regiones del país.

jueves, agosto 12, 2010

“Churata es un escritor que vino del futuro”







Peruanista italiano Ricardo Badini acaba de publicar libro inédito de autor puneño. Resurrección de los muertos fue hallado en Nueva York en poder de los herederos del escritor. La obra permitirá conocer mejor El pez de oro, gran libro del autor.

Escribe: Pedro Escribano

En: LA REPUBLICA 11 agosto 2010



El profesor peruanista italiano Ricardo Badini escribió en el buscador Google “Fedor Peralta”. El rápido resultado arrojó una dirección y un teléfono en Nueva York. Llamó. Le contestó Fedor Peralta, uno de los hijos de Arturo Peralta o “Gamaliel Churata”, el gran autor de ese formidable libro que es El pez de oro.



Así Badini, con tan solo teclear “enter” –milagros de la tecnología–, se puso en contacto con los herederos del fundador del grupo literario vanguardista puneño Orkopata y Boletín Titikaka. Después, cuando tuvo las condiciones, llegó donde Fedor, quien guardaba un viejo baúl que contenía inéditos de “Churata” como poemas, cuentos, teatro y entre ellos, el original de Resurección de los muertos, un libro singular que acaba de publicar con un estudio del mismo y que ha sido editado por la Asamblea Nacional de Rectores.



Ricardo Badini es un estudioso interesado en la literatura hispanoamericana. Cuando era estudiante en la Universidad Studi di Cagliari, estuvo bajo el magisterio de Antonio Melis. Lecturas del poeta Oquendo de Amat –a quien ha traducido–, Guamán Poma y sobre todo Arguedas lo acercó a la literatura peruana. En ese universo, en los años 90, conoció la obra de “Gamaliel Churata”.



“En varios textos, él habla de sus inéditos. El asunto era buscarlo, se me ocurrió ingresar a internet y los encontré. En mi trabajo me ayudaron todos los amigos peruanos. Fedor y su hermano Amarat fueron generosos. Amarat desocupó a sus hijos de su habitación para hospedarme a mí. Esos gestos nunca terminaré de agradecer”, expresa Badini.



Resurección de los muertos está escrito en forma de diálogo, en el que el “Profesor Analfabeto”, alter ego de “Churata”, interpela a Platón en una audiencia planetaria y trata de convencerlo de la grandeza de la cultura andina.



–¿Qué aspecto capital halla en Resurrección...?



–Un aspecto fundamental de “Churata” es que él se asume a sí mismo como un ser clave por ese cruce de culturas como ocurrió con Guamán Poma de Ayala, Dante, Homero. Y marca un antes y un después. Es decir, alguien que se pone en un momento en la historia y trata de acabar con lo que hay de tradición para crear algo nuevo. Tenía esa actitud titánica. Trata de hacer una nueva síntesis del conocimiento humano, diría una nueva enciclopedia.



–¿Cómo es su escritura?



–En este caso, Resurrección… es distinto que El pez de oro. El pez..., por algunos datos, es más vanguardista, completamente agenérico. En este texto se somete en alguna forma a la lógica discursiva porque escoge el diálogo filosófico en el que el personaje, el “Profesor Analfabeto”, se enfrenta a Platón. Además, con todos los códigos de la ironía andina trata de humanizar a su interlocutor. Le dice Plato, le dice chua, que es plato en quechua. Le dice chuita, o sea platito. Utiliza una serie de formas de juego para convencer a Platón de que hay inventos filosóficos que han apartado al ser humano de su raíz animal, de la posibilidad de estar dentro sí mismo o en la naturaleza. Crea una idea de vacío, distingue esencia y sustancia. Su ser andino se opone a la idea de muerte.



–Dice: la muerte es mentira.



–La cultura andina está orientada hacia el pasado más que la occidental. En la cosmovisión andina los muertos están debajo de la tierra como semillas. Así los muertos propician la fertilidad del terreno, pero también el porvenir. Toma esta visión y la traslada, con un salto muy audaz, del plan psicológico al plan biológico dentro del ser humano. Así, los antepasados, en forma de genes, están dentro de los vivos. Así, el ser humano no es un individuo, sino una colectividad.



–¿Ironiza para detractar a su interlocutor?



–La ironía no solo viene del “Profesor” con respecto a Platón, sino también de las voces que son lo máximo de una forma de ironía popular. Es un sarcasmo de 360 grados en la que el mismo “Profesor” está dentro. Esos códigos burlescos que están en todas las culturas y que es la forma de poner a prueba al extranjero para después familiarizarse con él.



–¿Quién era “Churata” para asumir tareas titánicas?



–Era un lector omnívoro y sobre todo autodidacta. Eso le permitió ser antiacadémico de una visión cultural de 360 grados. Mucho de lo que él cita está en el almanaque Bristol y Reader’s Digest. Era una antena. Percibía el contexto y lo reinterpretaba a través de sus códigos culturales andinos.



–No lo entendieron en su tiempo ni mucho después.



–No, era demasiado moderno. Es un escritor que vino del futuro. Tenía una capacidad de desmoronar todo. Lo que más me ha enseñado es lo importante de hacer un vacío dentro de uno mismo para escuchar a otras culturas, para oír a las otras voces. Es un poco la deconstrucción, aunque no la derridaniana, que también está en este texto, sin embargo realmente lo valioso, recalco, es la capacidad de hacer un vacío en la estructura de nuestro pensamiento y con ello escuchar las otras voces. Ahora con eso no estoy diciendo que “Churata” es indigenista, No lo es. Yo también estudio la literatura indigenista y el encontrar ese vacío del autor me ayuda a escuchar la voz indígena.